Parece mentira que estemos en el siglo XXI y que las mujeres tengamos que seguir aguantando actitudes, comentarios y comportamientos de cuando nuestros antepasados pintaban las paredes de Atapuerca.

Esto viene en relación con el pasado 8 de marzo y con la suerte que tuve, gracias  a Gema Albornoz, de Más >