La Virgen del Soterraño y la Feria Real de Aguilar :  puntos de conexión de dos efemérides en el 2012

La casualidad ha inducido a que se celebre en el 2012 dos hechos relacionados con  ámbitos  festivos de nuestro pueblo: el cuarto centenario de la advocación de Santa María del Soterraño,  y el primero del establecimiento de la Feria de Aguilar en el mes de agosto, circunstancia que, como es conocido, aconteció en el año 1912. Además de esta coincidencia   en la celebración de las efemérides, un poco forzada por la fecha de la Patrona,  existen otros vínculos celebrativos entre Santa María del Soterraño  y la Feria Real que vamos a revelar en  este pequeño trabajo de investigación.

Siendo rigurosos  con los datos históricos conocidos al respecto,  la adjudicación  de la actual advocación de Santa María del Soterraño y el inicio del patronazgo de esta Imagen sobre el pueblo  se produjeron en el año 1611 y no en el 1612. Sea como fuere, nuestra aportación a la historia devocional de la Imagen y a la de la propia Feria se va a centrar fundamentalmente en revelar cómo a lo largo del siglo XX se han dado varias tentativas de vincular cultualmente la Feria Real  con la Patrona de Aguilar.

Como está acreditado, los orígenes de nuestra Feria y su trayectoria hasta el año 1911 tuvieron emplazados en el mes de septiembre y unidos  al culto y devoción a la Virgen de la Antigua, cuya festividad – la del Dulce Nombre de María-,  se celebraba el día 12 de dicho mes. Esta constante histórica se vería  alterada por primera vez en el último año citado, cuando el deseo de los ediles municipales por buscar unas fechas más propicias para la Feria –especialmente para el mercado de ganados-, les llevó a adelantar la celebración de la misma hasta el día 8 del  referido mes, haciéndola coincidir con otra fiesta mariana importante como era la Natividad de la Virgen, onomástica de la Patrona de Aguilar -Santa María del Soterraño-, tal como refleja el acta correspondiente:

Seguidamente el señor alcalde puso a discusión el día en que  ha de celebrarse la Feria Real de esta ciudad y concedida la palabra del señor Francisco Sampedro hizo ver a la corporación la conveniencia de que dicha feria se celebre el día 8 de septiembre porque los días inmediatos anteriores no se celebra la feria en ninguno de estos pueblos limítrofes y por ser el día 8 el que se conmemora a la patrona de esta ciudad Nuestra Señora de la Antigua, siendo conveniente que coincida la fiesta religiosa con la civil, y además porque en esta fecha ya están levantadas por completo las cosechas y hay partes y terrenos donde puedan estar sin causar daño los ganados que concurran al mercado, proponiendo que a la Corporación que en referido día ocho de septiembre sea cuando se celebre dicha Feria Real[i].     

Probablemente por un error del escribano que redactó el texto, se señala en el mismo que  la dedicación de la festividad del 8 de septiembre era a  la Virgen de la Antigua, cuando se refería, con toda seguridad, a la Virgen del Soterraño. Datos posteriores indican que fue en el año de 1911 cuando se varió oficialmente, por primera vez, las fechas de celebración de la Feria de Aguilar, aunque se mantuviese  en el mes de septiembre.

También fue  la primera vez en la que se vinculaba a la Imagen de la Virgen del Soterraño, como Patrona de Aguilar, con la celebración de la Feria, suplantando  a la Virgen de la Antigua que había ostentado tal prerrogativa  desde mediados del siglo XVI. Como prueba los datos registrados, la celebración de la Feria en el día 8 de septiembre, haciéndola coincidir  con los cultos a la Virgen del Soterraño, se dio sólo en ese año, ya que al siguiente,  1912, la Feria se ubicó en el mes de agosto, y más concretamente entre los días 6 al 8 de dicho mes, liberándose así de cualquier atadura  religiosa[ii].

El nuevo y novedoso  estatus secularizado  de la Feria  se mantuvo justo durante una década, ya que en el año 1922, y coincidiendo con la llegada al Gobierno Municipal  de los Partidos Conservadores, con el alcalde Rafael Aparicio de Arcos al frente, la feria recuperaría el vinculo religioso, al restablecerse  la celebración de una Función religiosa a  Santa María del Soterraño en el día 6 de agosto, a la que asistiría corporativamente alcalde y concejales.     

Esta nueva conexión de Feria y Patrona no sólo se mantendría en los años  siguientes, sino que se vería reforzada durante el periodo  1923-1930,  años en los que la exaltación religiosa dimanada del Régimen dictatorial del General  Primo de Rivera, se reflejaría también en Aguilar en el boato con que se solemnizaron  los cultos a la Patrona en el primer día de Feria. Durante estos años, en los que fue alcalde Vicente Romero, y concejal de festejos Francisco Tutón y Mena, la Feria Mayor de Aguilar  se vería revitalizada con importantes novedades culturales y lúdicas, ampliándose en el año 1925 a un día más de celebración, el 9 de agosto, ya que con anterioridad sólo se celebraba durante tres días -del 6 al 8 de dicho mes.

La Función religiosa a Santa María del Soterraño en la mañana del primer día de Feria se celebró por última vez durante este periodo en el año 1930. Con el  estallido republicano del 14 de abril de 1931  la Feria  se desligó  nuevamente  de cualquier vinculación eclesiástica, ciñéndose exclusivamente a los actos lúdicos-festivos y caritativos. Ni siquiera a partir del golpe de estado del 18 de julio de 1936, fecha en la que el Ayuntamiento volvió nuevamente a manos de la Derecha Católica, se recuperaron estos cultos patronales, quizás porque la Feria se ciñó sólo a la celebración del mercado de ganados durante los años de la guerra civil[iii].    

La ligazón entre la Feria y la Patrona se retomaría nuevamente en el año 1946 al incluir  la comisión de fiestas formada por Rafael Aragón Carrillo, José Benavides Ruiz y José Palma Varo, la Función religiosa a la Virgen del Soterraño en la mañana del día 6 de agosto, como una actividad más del programa de actos de la Feria. Este nuevo contexto se mantuvo durante más de una década, aunque con periodos de mayor y menor realce. Conocemos por las actas capitulares que en el año 1951 se planteó suspender la Función Religiosa de agosto a la Patrona, y restablecer los cultos de septiembre con la creación de un novenario:

Teniendo en cuenta que la fiesta religiosa que se venía celebrando en honor de la patrona de esta ciudad, Nuestra Señora del Soterraño,  no se celebraba con el debido esplendor en el primer día de feria, día 6 de agosto, y que se tiene dispuesto que se celebre una función solemne, precedida de novenario el día 8 de septiembre, se acordó comunicar al reverendo señor cura párroco de la iglesia de Nuestra Señora del Soterraño, que para que no se produzca la duplicidad de cultos que en otro caso tendía lugar, dejaría de celebrarse en el presente año la función que se le dedicaba a la Santísima Virgen del Soterraño en el primer día de la Feria[iv].    

 Aunque el texto es bastante explicito, los datos posteriores no aclaran si finalmente se llegaron a perder los cultos de agosto durante esos años. Por el contrario,  sí está probado que la llegada a la alcaldía de Miguel Cosano en el año 1957, supondría un revulsivo importante para la Feria, entre cuyos actos se registra nuevamente, ya no solo los cultos a la Patrona el día 6 de agosto, sino la procesión de la Imagen después de celebrarse la Función. Así ocurrió por primera vez en el año 1959, estando probada la continuidad de la procesión en este día hasta el año 1963, fecha en la que  pudo clausurarse definitivamente el vinculo entre la Feria Real de Aguilar y los Cultos agosteños a Santa María del Soterraño.

Antonio Maestre Ballesteros 


[i] Archivo Histórico Municipal de Aguilar.  AHMA.  Acta Capitular 20 de febrero de 1911. Leg. 143

[ii] MAESTRE BALLESTEROS. Antonio. Feria Real de Aguilar de la Frontera. p. 63. Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera 

[iii] Ibidem. p. 83

[iv] AHMA. Comisión Municipal Permanente 4 de agosto 1951.Leg. 171