Miguel Arjona Navarro, el último exponente de una fructífera generación de imagineros cordobeses, ha fallecido  a la edad de 79 años de edad y tras sufrir una larga enfermedad. Alumno del escultor valenciano afincado en Córdoba,  Amadeo Ruiz Olmos, Miguel Arjona ha dejado una prolifera obra escultórica, principalmente religiosa, repartida por toda la geografía nacional y varios países del mundo.   

 Miguel Arjona ha desarrollado también una ingente labor de restauración  en la imaginería cordobesa, llevando a cabo trabajos tan importantes como la recuperación de imágenes  tan señeras en Córdoba como la Virgen de las Tristezas, cotitular de la Hermandad del Remedio de Ánimas, o el popular Esparraguero, fabricado con una mezcla de fibras vegetales y encolados.

A la edad de 14 años decidió ingresar en la Escuela de Artes y Oficios de Córdoba, animado por el que, hasta entonces, había sido su maestro: el reconocido imaginero Antonio Castillo Ariza, que regentaba un taller en la calle Velasco. Años más tarde, ayudado por su cuñado, Joaquín Vázquez Urbano, Miguel Arjona fue dando forma a un gran número de obras muy significativas para los amantes de la Semana Santa en la provincia de Córdoba.

Tras su primer encargo –una Virgen de Patrocinio que le solicitaron para el convento de las Madres Franciscanas Descalzas de Ronda, en Málaga-, Miguel Arjona esculpió una Virgen de Loreto para la misma localidad malagueña y un Nazareno para Yunquera (Málaga). Después llegarían otros encargos en piedra para un parque infantil de Lucena, mesas de altar para iglesias de toda la provincia, y restauraciones de retablos, como el de la Capilla de los Santos Mártires, en la Basílica Menor de San Pedro de la capital.

El artista cordobés estuvo muy vinculado con el mundo cofrade de Aguilar, siendo muy asiduo en su visita a nuestro pueblo.  En Aguilar ha dejado su huella en numerosas restauraciones de las imágenes titulares de cofradías como: el Cristo de la Expiración, Remedios, Nazareno, Soledad, Inmaculada, Virgen del Soterraño, etc.. 

Pero sin duda, la aportación más destacada  al patrimonio artístico – devocional y cofrade de Aguilar del fallecido imaginero se sitúa en la realización de las tres imágenes titulares de la cofradía de la tarde del Domingo de Ramos: Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto y el Ángel que lo conforta, y la imagen de María Santísima del Rosario. Las tres tallas se realizaron en el año 1994, procesionando  por primera vez en la Semana Santa de 1995. Miguel Arjona realizó también varias copias a tamaño académico del Nazareno de Aguilar que se conserva en domicilios particulares        

 Miguel Arjona Navarro fue  enterrado  en Córdoba  tras el funeral córpore insepulto que se celebró a las  18.00 de la tarde en la iglesia del Salvador y Santo Domingo de Silos, conocida popularmente como “La Compañía”, junto a la plaza de Las Tendillas.