LLANETE  MANUEL LÓPEZ 

Antonio Maestre Ballesteros

Esta nomenclatura nos remite a uno de los espacios estratégicos del desarrollo urbano de Aguilar a raíz de que el callejero traspasase las murallas que lo circundaban en el transcurso de los siglos XIV al XV. Diversos elementos, entre los que cabe citar la presencia de varios acuíferos en la zona, lo convirtieron en un enclave geográfico de obligado tránsito para personas y animales.

En sus inmediaciones tuvieron asiento varias de las fuentes más antiguas de la villa señorial. La denominada dela Saladillafue la más primitiva, documentándose otra con el nombre de Fuente dela Vereda, que pudo tratarse de una reconstrucción o cambio de lugar de la primera. La existencia de estos veneros fue determinante para que se ubicaran en sus inmediaciones varias industrias de la época, como fueron los molinos aceiteros levantados durante los siglos XVI y XVII en el Llano del Mesón y calle Nueva. Unas obras realizadas enla Fuentedela Saladilla, en 1584, así lo acredita: 

Descárguensele más cinco mil ochenta y siete maravedí que dicho mayordomo gastó en cierta obra que se hizo en el arrollo del pilar de la Saladilla de esta villa, en limpiarlo y aderezarlo con cal y ladrillo y otras cosas para que en dicho pilar hubiese agua para la molienda de los molinos de aceite de esta villa, mostró libranza…[1] 

   De este enclave partía el camino del Vado de Santaella (actual Carretera de Montalbán), en las inmediaciones del cual se hallaban otras dos fuentes de gran importancia en el abasto a la población durante esos siglos, como fueron las denominadas  del Aceituno y Aljamí. La necesidad de acondicionar los accesos a dichas fuentes y la importancia que tuvo el camino justifica que se adecuase como calzada durante el último tercio del siglo XVI: 

 Descárguensele once reales que pagó a cuatro hombres cuando anduvieron juntando piedras para la calzada que se hizo para la fuente del Aceituno[2]. 

En gran medida, estas circunstancias obligaron al Cabildo a tener la necesidad de adquirir o permutar terrenos que garantizasen el libre acceso y utilización de los sumideros y la fuente. 

  Y comprar algunas tierras de esta villa que es donde el pilar de la Saladilla junto al arroyo en adelante el camino que va al vado Santaella…[3] 

Las tierras adquiridas, más las que ya poseía el Ayuntamiento en este lugar, pasaron a   formar parte del censo de las denominadas Tierras de Propios. La utilización de las mismas como cantera para suministrar barro a las alfarerías de la calle Nueva, provocó la aparición de varios barrancos que acabarían dando nombre al paraje. Así se registra en el inventario de Tierras de Propios del siglo XVII, denominándose en el Catastro de Ensenada como Tajón del Barrancal: 

Otra pieza de tierra de secano llamada el Tajón del Barrancal distante de esta villa un tiro de piedra, que consiste en seis celemines de buena calidad y se siembra un año de trigo, digo todos los años del Alcocer. Confronta a levante con don Pedro Lucena Linares, capellán, a poniente con el camino que va del Mesón a la Tenería, al norte con el que baja del Molino de don Francisco de Alcántara a encontrarse con el dicho camino, y al sur con el arroyo de la Cantarería[4].   

El terreno que comprendía el citado tajón coincide geográficamente con las fincas existentes en las traseras de la calle Nueva, más el solar que ocupala Guardería Infantil, cuya explanada se formó con el vertedero de escombros que se abrió en este lugar años después. Resulta curioso que en este documento se denomine al antiguo derramadero dela Fuentedela Saladillacomo Arroyo dela Cantarería. Posteriormentese data como Arroyo dela Teneríao del Aceituno. Podemos considerar que el primer nombre se le otorgó por la cercanía de alguna de las cerámicas existentes en la calle Nueva, para cuyo trabajo se surtían del barro o arcilla de la zona y del agua de la fuente y arroyo. Inclusola Tenería-el edificio más emblemático comprendido dentro del Tajón del Barrancal-, se intentó transformar en alfarería o tejar en 1725: 

En este Cabildo ha habido una petición que se da por parte de D. Diego Ponce de León, clérigo capellán, vecino de esta villa, en la que pide que para la fábrica tejar de ladrillo y tejas que pretende hacer en la dicha tenería, que tiene en el arroyo del Aceituno, se le de licencia para que de las tierras que este Consejo tiene en el sitio que llaman el Barrancal, coger la que necesitare para dicha fábrica….[5].

     La  abundancia de agua indujo a que se instalasen en este paraje, además de los molinos aceiteros, alfarerías, Tenería, etc., algunas huertas que aprovecharon el caudal sobrante de la fuente para el riego de sus tierras.

El cambio de nomenclatura -Tajón del Barrancal por Llanete de Manuel López-, se originó en1810, araíz de la adquisición de estas tierras por Manuel López Berrio. En dicho año el Ayuntamiento sacó a subasta doce fanegas para financiar la construcción del nuevo Matadero y Carnicerías, incluyéndose entre ellas el denominado Tajón del Barrancal. 

Se hizo notoria la venta de cuatro celemines de tierra pertenecientes a los Propios, de que se compone el Barrancal, perteneciente a los Propios de esta villa que labra Francisco Gálvez, y se haya apreciado en un mil quinientos, y por Francisco de Paula Rueda de esta villa se le hizo postura en la cantidad de su precio a pagar de contado en metálico, la que le fue admitida y publicada. Se mejoró cien reales por Manuel Machado, y publicada, se subió(?) diez reales por D. Manuel López Berrio, dejándolo en un mil seiscientos reales, y publicado diferentes veces hasta que dada la hora de la una de la tarde de ese día, por el mismo Pascual de Crespo se apercibió de remate, diciendo que si no hay alguien que puje o de más por los cuatro dichos celemines de tierra que los dichos, el cual se presentó y dijo que aceptaba y aceptó el remate a su favor[6].     

 Las referencias urbanas más antiguas en las que aparece como “Llano de López”, nos remiten a los años centrales del siglo XIX, y más concretamente a 1856, fecha en la que aparece empadronada una familia en la “Huerta de Doña Martina”, enclavada en este paraje[7]. El padrón de 1869 registra dos edificios con habitantes: la referida huerta y un molino aceitero. Un año después, en 1870, se contabilizan siete vecinos habitando en los edificios anteriormente reseñados[8]. Durante el último tercio del siglo el emplazamiento del “Llano de López” adquirió una importante relevancia a raíz de la delimitación y creación de la ronda que se proyectó para evitar el paso de las carrocerías por las calles céntricas. Con este fin,  acordó el Ayuntamiento la creación, en 1877, de un arrecife entre la Plaza Vieja y el “Llano de López”, como tramo intermedio de la ronda que unía la Fuente de las Piedras con la Fuente Nueva[9].

En las primeras décadas del siglo XX se constata un incremento del número de vecinos que habitaban en los edificios de los molinos y la huerta. El padrón de solares de 1928 registra cómo propietarios de los inmuebles existentes en este lugar a María Jesús García de Leaniz; Ricardo Aparicio Aparicio;  Leocadia y María Antonia Tíscar; Benito Avilés y Manuel Galisteo Luque[10]. Es fácil deducir, por el abolengo de la mayoría de estos apellidos, que se trataban de los propietarios y arrendadores de los molinos aceiteros existentes en la zona.  En 1931, tras la proclamación de la Segunda República Española, el concejal socialista, García Márquez, propuso al Ayuntamiento el cambio de nomenclatura, asignándosele el nombre de Llanete de Mariana de Pineda[11]. Cinco años más tarde, en plena Guerra Civil, y coincidiendo con el Gobierno de la Primera Rectora franquista del Ayuntamiento -presidida por Francisco J. Tetón y Mena-, se le repuso la antigua nomenclatura de Llano de Manuel López[12]. Por esas fechas, y más concretamente en 1940, se contabilizaban treinta y seis personas viviendo en siete edificios sin numerar, coincidentes con los molinos y la huerta[13].

 

NÚMERO VECINO OFICIO
S/N Florentina Jiménez Zurera Viuda
S/N Luís Arjona Zurera Obrero Agrícola
S/N Mercedes Prieto Galisteo Viuda
S/N Antigua Palma Palma Soltera
S/N Antonio Arenas Llamas Obrero Agrícola
S/N Francisca Flores León Soltera
S/N Francisco Arjona Romero Obrero Agrícola

                                AMA. Padrón de Habitantes 1940. S/C. Elaboración Propia

 El número de habitantes en años posteriores fue bastante variable, dependiendo de que estuviesen habitados o no los molinos. En 1955 tan solo se apuntaron dos vecinos. Un año después, en 1956, se produjo un hecho que marcó el devenir urbano de la zona, como fue la adquisición por el Ayuntamiento de parte de los antiguos terrenos del paraje del Barrancal, que a principios el siglo XIX había vendido el propio Cabildo a Manuel López Berrio: 

Habiéndose acordado la repoblación forestal de los terrenos del castillo, propiedad del Ayuntamiento, donde se venían vertiendo los escombros de la población, y siendo necesario proporcionar un sitio utilizable para este fin, y no encontrando otro sitio adecuado más que el llanete de Manuel López, por unanimidad de los Señores Concejales asistentes, acuerdan adquirir la tierra calma conocida por el Barracal, en el paraje del llano de Manuel López, de este ruedo y término, con cabida de 11 celemines y un cuartillo, igual a 56 áreas, 40 centiáreas, que lindan al Este con el llano que lleva el nombre del pago, al Norte y Oeste con el camino que conduce a la Tenería y al sur con huerta de Manuel Aragón Calvo, propiedad de don Manuel Ruiz Pérez, libre de cargas e inscrito en el registro de la propiedad…..[14]   

 La compra de los terrenos permitió abrir una escombrera que soterró el pilón dela Fuentedela Saladilla, así como una parte considerable del Arroyo dela Tenería, generando una amplia explanada.

 En los terrenos colindantes a la casa de la huerta se construyó, en los años iniciales de la década 1960, una popular taberna regida por Gabriel Jiménez Espadas, conocida como “la Noria”, en clara referencia al artilugio hidráulico utilizado para el riego de la huerta. La apertura de este establecimiento delimitó un espacio de terreno entre el final de la calle Saladilla y la taberna referida que se colmató con nuevas viviendas en el transcurso de la década de 1970. El edificio que se construyó lindante a la última casa de la calle Saladilla fue otra taberna, denominada  “el Tito”, propiedad de Francisco Pino Linares. Por esos años habitaba en este lugar -como último hortelano-,  Francisco Olmedo, hecho que provocó que se conociese popularmente a la huerta cómo “Huerta de Frasquillo”.  

El constante vertido de escombros produjo una explanada sobre la que se levantó, en 1979, la actual Guardería Infantil. En la década de 1980 se inició una importante transformación arquitectónica de toda la zona, al ser derribados los antiguos molinos aceiteros que se levantaron en el siglo XIX, para ocupar sus solares con nuevos  edificios de varias plantas que han determinado la estética urbana que presenta en la actualidad. 

                                                                           NOMENCLATURAS 

LLANETE MANUEL LÓPEZ: corresponde al nombre y primer apellido de Manuel López Berrio, personaje destacado en la sociedad aguilarense de las décadas finales del siglo XVIII y primeras del XIX. Entre los oficios que ejerció está el de: “Escribano por el Rey nuestro señor, Público de Número, Mayor de Cabildo, Millones, Renta del Excelentísimo Señor Duque de Medinaceli, Contador de Hipotecas y Secretario de la Real Juntade Caridad de esta Villa”. A estos títulos y ocupaciones, que aparecen recogidos en un documento de 1793, hay que sumar la condición de hacendado y agricultor que reflejan los registros de los padrones de habitantes.  Debió nacer en torno a 1759, ya que en el padrón de habitantes de 1821 contaba con 62 años de edad. Probablemente no fuese natural de Aguilar, y pudo llegar al pueblo -con encomienda del Marques de Priego- en torno a 1783, ya que en ese año se fechan las primeras escrituras que registró como escribano público, manteniendo esta actividad hasta 1818. En el padrón de habitantes de 1789 aparece avecindado en la calle Moralejo Primero, aunque su residencia más prolongada  la mantuvo en el número 17 de la calle Cerrillo[15].

 LLANETE MARIANA PINEDA: se le adjudicó este nombre en memoria de María de Pineda Muñoz,  nacida en la ciudad de Granada en 1804 y ajusticiada en la misma ciudad en 1831. Se casó en Granada, en 1819, con Manuel Peralta Valte. En 1822 enviuda quedando a su cargo los dos hijos nacidos del matrimonio. Comprometida con la causa Liberal, al igual que lo fue su esposo, empieza a involucrarse, cada vez más, en contra de los partidarios del absolutismo y del rey Fernando VII. Entre sus actos -en defensa del ideario Liberal- estuvo la confección de una bandera con las palabras Ley, Justicia y Libertad. Tras ser arrestada y sometida a un juicio lleno de irregularidades, se le ofreció salvar la vida a cambio de delatar a sus cómplices.  Ante su negativa, el rey firmó la sentencia de muerte, siendo ejecutada el día 26 de mayo de 1831 mediante el brutal garrote vil[16].       

[1] AMA. Cuentas de Propios 1582 – 1601, Leg. 373.

[2] Ibidem.

[3] AMA. Cuentas Cabildo 1584, Leg. 373.

[4]AMA. Catastro de Ensenada – seglares, Leg. 397.

[5] AMA. Acta Capitular 25 junio 1725, Leg. 104.

[6] AMA. Expediente de venta de Tierras de Propios, 29 de abril 1810, Leg. 207.

[7] AMA. Padrón de Habitantes 1856, Leg. 210.

[8] Ibidem. Padrones de Habitantes 1869 – 1870, Leg. 210.

[9] AMA. Acta Capitular 1877, Leg. 135.

[10] AMA. Padrón de Edificios y Solares  1928, Leg. 471.

[11] AMA. Acta Capitular 7 diciembre 1931, Leg. 146.

[12] AMA. Acta Capitular 26 septiembre 1936. Leg, 147.

[13] AMA. Padrón de Habitantes 1940, S/C.

[14] AMA. Acta Capitular 9 julio 1956, Leg. 148.

[15] AMA. Padrón de Habitantes 1821, Leg. 210. 

[16] http://es.wikipedia.org/wiki/Mariana_Pineda .