Autor: Rafael Espino Navarro

… me imagino a Baco tejiendo su corona de pámpanos de las viñas de Aguilar de la Frontera.”                                                                                                                                                                Doctor Gómez Ocaña

Ahora que Aguilar de la Frontera, promociona sus vinos y su cultura vinícola, en una nueva edición de SEMAVIN, es de ley dejar una muestra del esplendor y la fama que en otra época alcanzaron los caldos de esta hermosa tierra en toda España y en el resto del mundo. 

La bodega y las viñas que el acaudalado ex diputado a Cortes D. Juan de Burgos Luque, poseía a comienzos del pasado siglo en su Lagar de Benavides, se encontraba enclavada en el pago de los Moriles, término municipal de Aguilar de la Frontera y era la única y la primera que comenzó a elaborar y embotellar vinos criados de estos pagos en toda España . 

Desde la creación del lagar, muchos años antes, sus vinos eran guardados y criados en madera, costumbre que no erá muy usual en aquellos años, y por lo que debido al alto coste de este proceso, apenas se habían formado bodegas de venta de vinos criados en el término circunstancia esta que unida a los altos precios que tenían los mostos de Moriles, en relación con los de otros pagos, hizo costumbre entre los propietarios de viñas de vender los caldos en las mismas tinajas en las que solían fermentar. 

Su marca registrada “Benavides-BURGOS”, se vendía, comercializaba y exportada a los cinco continentes, gracias entre atrás cosas al trabajo de su agente general en España, el señor Pedro Rivas. 

El Benavides-BURGOS”, se encerraba y embotellaba aquí en Aguilar, en unas botellas alargadas, de color topacio, sirviéndose en muchas casas aristocráticas de toda España, donde pronto hizo una rápida carrera, exportándose como ya hemos aludido antes a medio mundo pero especialmente a América, donde este vino tenia la mejor de las famas por su calidad y exquisitez, llegando a competir con las marcas de Misa, Domecq o Santillana.                                                                                           

A la degustación el vino “Benavides-BURGOS”, tenía un grato paladar y aroma y su limpieza era totalmente transparente y absoluta. De su examen y análisis químico se desprendía que no contenía sustancia alguna extraña al jugo de la uva y que la cantidad de sulfato contenido en él era debido al sistema de crianza y concentración al añejado de los vinos. Su composición de alcohol arrojaba un volumen de alcohol del 15,80 %, sin mantener adición de alcohol alguno. Sin duda alguna un magnifico vino sobre el que destacaba su gran finura, su perfecto aroma, su estilo inimitable , su paladar exquisito y su color ambarino. De sus condiciones higiénicas, destacar ser un poderoso reconstituyente y un buen regularizador de las digestiones, el mejor aperitivo y el mejor antiséptico.

Todas estas características hicieron que el vino “Benavides-BURGOS” obtuviese numerosos premios y reconocimientos en los mejores y mas prestigiosos concursos vitivinicolas nacionales, celebrados a comienzos del pasado siglo. Destacando ente ellos el premio obtenido en el año 1909 a la mejor explotación agrícola andaluza, concedido por el Consejo de Vigilancia de la Granja Escuela Practica de Agricultura de Jerez de la Frontera (Cádiz).

Sin duda alguna los años 1916 y 1917, se marcarían por ser los años en los que el “Benavides-BURGOS”, alcanza su máximo prestigio y reconocimiento nacional e internacional, dado a que sus caracteres organolécticos , o sea su color, transparencia, aroma y grato paladar, unidos a su conjunto de máxima finura le colocaban entre los mejores vinos que se producían en Andalucía. 

El ilustre pintor, nacido en Valencia José Garnelo Alda, decía de este vino … da idea del esmero con que esta elaborado el rico néctar del corazón de Andalucía, sutil y vigoroso, fortificante de los músculos y del entendimiento. 

El doctor Gómez Ocaña … es un vino natural de color topacio, discretamente aromático, que disimula con su finura y transparencia la mucha calidad que tiene. Mercurio le proteja, ya que me imagino a Baco tejiendo su corona de pámpanos de las viñas de Aguilar de la Frontera.  

La confirmación del triunfo comercial del vino “Benavides-BURGOS”, se vería respaldado con su inclusión en los círculos aristocráticos mas selectos del país , como lo prueba el echo de se incluido entre la cartas de vinos en la cena de nochebuena el 24 de diciembre de 1916 en el famoso Hotel Ritz de Madrid, acompañando al chateau Margaux de 1896 y al Brut Imperial Moet et Chandon. Y en la cena celebrada en el mismo grandioso hotel, centro de reuniones y cultura de Madrid, en la madrugada del 1º de enero del año 1917 , acompañando al Heidsteck Brut, entre cuyos comensales se encontraban los Reyes de España.                                                           

 O formando parte del banquete que el Excmo. Sr. Duque de Almodovar del Valle, alcalde de Madrid ofreció el día 24 de enero de 1917 a todos los alcaldes de las capitales de provincia de España, en el mismo Hotel Ritz de Madrid, donde el vino “Benavides-BURGOS” deleitó los paladares mas exigentes. Y también en el menú servido por la Casa de Lhardy en el Banco de España, en la reunión de sus accionistas, celebrada el día 11 de Marzo de 1917. 

Sin ningún lugar a dudas, los caldos que producían en el Lagar y las Bodegas del Ilmo. Sr. D. Juan de Burgos Luque, marcaron un antes y un después en la elaboración y comercialización de los vinos de Aguilar de la Frontera y fueron un magnifico exponente de los excepcionales caldos que en estas tierras se han producido desde épocas inmemoriales.