Con el ritual de la fotografía de los ciclistas participantes en el Puente Romano, punto de partida de la anual ruta que recorre la Campiña,  desde la capital de la provincia hasta nuestro pueblo, daba comienzo en la mañana del domingo 21 de abril,  la ya clásica prueba que cuenta cada día con mayor número de participantes, habiéndose alcanzado este año el medio centenar.

Tras el traslado hasta Córdoba en autobús, a las 9 en punto de la mañana se iniciaba el recorrido que trascurre en sus primeros kilómetros por la propia ribera del Río Guadalquivir, especialmente caudaloso este año debido a las últimas lluvias, circunstancia que era patente también en la frondosa vegetación que cubre padrones y arroyos, con una gran variedad de flores de todos los colores y tamaños.

El nutrido y multicolor pelotón tomó dirección a Guadalcazar  por la vía verde de la Campiña, abandonando ésta al poco rato,  para introducirse  por los viejos caminos que con empinadas y continuadas cuestas conducen hasta Fernán Núñez, población a la que se llegó sobre las 12 de la mañana. Por la vieja carretera que une ambos pueblos,  los ciclistas llegaron a la Rambla sobre las 12,30, realizándose en este pueblo el último avituallamiento, tras el cual  se puso en marcha el pelotón en dirección a Montalbán, y desde este pueblo, por la carretera de la Fuente Don Marcelo,  hasta Aguilar, entrando al pueblo por el Llanete Manuel López tras realizar un gran esfuerzo en la subida de la cuesta del Aljamil.  

Eran las 2 de la tarde, cuando todo el grupo llegaba a la Sede de IU donde se celebró la comida y convivencia de los ciclistas y el grupo de senderista que también habían realizado su ruta desde Montilla hasta Aguilar por el camino de Vado Castro. Con una gran camaradería se celebró la comida que se prolongó hasta bien entrada la tarde.

Se puso así fin a la V Ruta Córdoba-Aguilar, en la que se ha invertido 5 horas y se han recorrido 65 kilómetros. La bajada de las temperaturas ha facilitado el desarrollo de la prueba y ha permitido que este año se haya vivido con bastante menos cansancio al sufrido en otros. Como siempre, tras el gran esfuerzo realizado, queda la satisfacción de haberlo conseguido un año más.