Tras la agraria polémica que había desatado este tema con el anterior alcalde, Francisco Paniagua, en el Pleno pasado se conseguía un consenso de todos los grupos políticos al aprobarse por unanimidad el protocolo que regirá en la inhumación por el Ayuntamiento de los rectos de las víctimas de la guerra civil y la dictadura.

Tal como había propuesto IU en la Moción que presentó en el Pleno de marzo, dichos restos se depositarán definitivamente en los columbarios del Cementerio Municipal, corriendo por parte del Ayuntamiento el traslado y conservación de dichos depósitos. Para ello se ha conformado una formula en la que se pormenoriza la normativa aplicable a esta media, así como los pasos a dar una vez que la Asociación Aremhisa entregue al Ayuntamiento los restos de los fusilados no identificados o identificados sin familiares directos.

Tal como recoge el protocolo, el Ayuntamiento actuará en dicha cuestión con las siguientes premisas: inhumará los restos en el Cementerio Municipal con el respeto y dignidad que merecen. Todos los restos serán inhumados de igual forma, sin realizar distinciones entre los mismos, cada individuo será inhumado de forma personalizada en los columbarios municipales sin que ello suponga la cesión o concesión de los mismos a favor de nadie. Se colocará una lápida para cada uno delos restos, igual para todos, de las características que decida el órgano competente en función de las posibilidades presupuestarias del Ayuntamiento. En ningún caso se hará constar ningún signo de carácter político, ideológico o religioso. Las inhumaciones se realizarán con carácter permanente e indefinido, salvo el derecho reconocido a los familiares en el punto tercero del presente protocolo. En todo caso el Ayuntamiento, a fin de garantizar la memoria de las víctimas, se compromete a tener los restos en dicha ubicación mientras el terreno se destine a usos funerarios.

El documento abarca además otras cuestiones como las referidos a las inhumaciones de los restos identificados con familiares directos, el mantenimiento de los derechos de los familiares, etc. Se concluye así una delicada cuestión que se solventa con el respaldo de todos los grupos políticos, que lamentaron el que no se hubiese alanzado este soporte jurídico con anterioridad.