En la tarde-noche de ayer viernes 28 de junio se inauguraba el anual ciclo de teatro que viene organizando en los últimos años la cofradía de Jesús Preso de Aguilar, y el que se está representando numerosas comedias de las más clásicas del teatro de entretenimiento que se escribió en los años de posguerra.

En esta edición del 2013, el lugar elegido para las representaciones ha sido el patio del Molino del Duque, en el que se ha instalado el escenario en el que representará la obra “Melocotón en Almíbar”, de Miguel de Mihura, a cargo de la compañía teatral perteneciente a la propia cofradía.

La obra se pondrá en escena durante los tres días del fin de semana, habiéndose inaugurado ayer con un rotundo éxito de público y crítica, ya que todos los espectadores que tuvieron la oportunidad de asistir a la misma valoraron con entusiasmo el trabajo realizado por los actores, y el haber podido disfrutar de una velada cultural realmente satisfactoria.

Se continúa así la línea de éxitos que este grupo de actores viene cosechando todos los años desde que se instauró las jornadas de teatro, alcanzando algunos de los protagonistas una calidad interpretativa propia de intérpretes profesionales.

Melocotón en almíbar es una obra de teatro de Miguel Miura, estrenada el 20 de noviembre de 1958 en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. Se representó también en el teatro Príncipe de Madrid coincidiendo con el centenario del nacimiento del autor en abril de 2005.

Cinco atracadores, tras haber desvalijado una joyería en Burgos, se refugian en un piso alquilado en la ciudad de Madrid en espera de dar el último golpe en una joyería de la calle de Ferráz, dando muestras inequívocas de que se son una banda de aficionados con su discurso y sus torpezas. Cosme, uno de ellos, presenta síntomas de lo que en principio parece un resfriado y termina mostrándose como una pulmonía doble, por lo que todo el plan se tambalea y deciden esconder las peculiares joyas en una maceta para avisar a la dueña de la vivienda, Doña Pilar, y que esta avise a una enfermera que se haga cargo de los cuidados de Cosme. En el sanatorio, ante la falta de enfermeras, envían una monja, Sor María, para que atienda al enfermo. Sor María, comienza a hacer preguntas de difícil respuesta para los atracadores motivadas por las deducciones tan inteligentes que hace acerca de todo lo que hay en el piso y su por qué. Ante la perspectiva de ser descubiertos, terminan abandonando el lugar a toda prisa, pero su botín cae en manos de Sor María debido a la enorme confusión y enredo de esta comedia.