fuente laAntonio Maestre Ballesteros

AVENIDA DE CÓRDOBA

(Antiguo tramo de la Fuente de las Piedras)

El paraje de la Fuente de la Peñas, conocido posteriormente como Fuente de las Piedras, tuvo una gran incidencia en la evolución urbana de Aguilar desde la más remota antigüedad. Incluso pudo ostentar esta preeminencia en los tiempos de la medina árabe de Poley. Su localización geográfica en la falda o ladera Occidental del Castillo, sumado a la calidad y abundancia de las aguas alumbradas en el fontanar existente en este lugar, le valió para convertirse en un espacio estratégico del callejero desde la Baja Edad Media.

La documentación consultada contiene referencias a este enclave desde el siglo XVI. En un protocolo de 1505  se menciona a la citada fuente, y las actas capitulares de 1536 recogen un acuerdo para regular la utilización de sus aguas:

Otrosi se practicó en este dicho cabildo que porque el agua de la Fuente de las Peñas, es de donde se provee la mayor parte de esta villa y en la dicha fuente y pilar y redondilla de ella se atreven a lavar y a usar de las dichas aguas, con inmundicias con daños para todos los que de las aguas se aprovechan, mandose que de aquí en adelante el almotacén que fuere y los guardas de ruedo y mayordomos ordinarios puedan denunciar y denuncien… .

Los terrenos aledaños a la fuente tenían la consideración de realengos, probablemente por hallarse comprendidos dentro del espacio que ocupaba el denominado Camino Real que, procedente de la villa de Montilla, transcurría por este lugar en dirección al recinto amurallado del Castillo. La importancia logística que alcanzó este emplazamiento la refrenda el hecho de que fuese elegido en el siglo XVI para ubicar una de las tres puertas que regulaban el acceso a la población en periodos de epidemias:

Descárguensela trece reales que pagó a Juan Gómez Alférez, porque con un carro suyo trajo de la ribera del rió la madera que se cortó para hacer las tres portadas que se hicieron en las puertas que quedaron abiertas en las barreras. Mostró licencia del Pedro Muñoz de Paredes, alcalde ordinario, su fecha en veinte y dos de marzo de mil quinientos ochenta y dos .

Descárguensele mil trescientos y nueve maravedíes que pagó a Alonso Gómez de Carmona, vecino de esta villa de su salario de un mes que estuvo por su guarda por la puerta de la Fuente de las Peñas, guardándola de la peste, su fecha treinta de junio de mil quinientos ochenta y dos .

La necesidad vital del agua en cualquier asentamiento humano y la estratégica situación geográfica del lugar -por constituir el punto de confluencia de los principales accesos a la población-, motivó que desde los siglos XIV y XV las continuas ampliaciones del extrarradio del casco urbano tomasen como punto de referencia el emplazamiento de esta fuente. Dichas circunstancias justifica que constituyese el centro neurálgico de uno de los barrios o arrabales más primitivos de la villa Medieval. Este barrio tomó por nombre el mismo de la fuente, citándose en los documentos antiguos como Barrio de las Peñas. Nomenclaturas como: Arias, Real, Reinoso, Carril, Velasco, la Llave, la de Castro, Montilla, Maestra, San Sebastián,  Doña Mencía, etc., fueron propias del callejero que durante el siglo XVI y anteriores integraban dicha zona. Franco y Areco describe el Barrio de las Peñas en los siguientes términos:

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Lo componía la de Arias, del nombre del Presbítero Arias Pérez que la moraba, y hoy se nombra de las Ovejas, terminando su carrera en la Real. La de Reinoso principiaba en las bocas de las morerillas y bajaba a la venta. La del Carril, hoy de la Fuente llegaba hasta el mismo paraje. La de Velasco salía de San Cristóbal por detrás del Santo Cristo y llegaba hasta los Molinillos. La de Castro bajaba al mismo sitio desde las bocas de Carnero, formando ángulo con la de San Cristóbal. Formaban estas bocacalles un llano o planicie al que hacían frente por el este los molinos de aceite de su Excelencia, por el norte tenía una Cruz  que hoy persevera y servía de ángulo a dos calles: la de Montilla que por el camino de esta ciudad se extiende hasta dar con los silos públicos y ermita de la Veracruz, y la de la Llave que bajaba por el Carrascal con treinta y siete casas. En medio de esta llanura algo desigual por la cantera que le sirve de suelo estaban las fuentes de las Piedras y el pilar de las bestias como hoy se ven. Por el oeste se abría la calle Maestra que pasaba por San Sebastián, declinaba por encima del despeñadero viejo y salía a encontrar la de la Antigua. La de las Beatas corría desde San Antón y entraba en la de San Sebastián, y un horno de pan del que tomó el nombre y desde el mismo San Antón subía a dar con la misma de San Sebastián, hoy de Belén, junto a la Candelaria, finando con la de Alférez .

La abundancia hídrica suscitó desde muy antiguo un interés añadido por este paraje. Además de abastecimiento para la población y abrevadero de ganado, la utilización con fin industrial de las aguas rebosadas de la fuente provocó el asentamiento en este lugar de numerosas industrias de la época -fundamentalmente molinos aceiteros y fábricas de tejas y ladrillos-, que necesitaban del líquido elemento para su funcionamiento. Entre las primeras construcciones de estas características se documentan los molinos de aceite levantados en el Llano de la Fuente por el Marqués de Priego en el transcurso de los siglos XVI y XVII, circunstancia que motivó que se denominase a parte de la zona como Los Molinillos:

Otorgó Beatriz Meneses viuda de (…..), vecina de esta dicha villa que vende de ahora para siempre jamás a Juan Ruiz Tejero vecino de la dicha villa que está presente para él y sus sucesores un solar en el que habrá un almud de cuerda poco más o menos arriba de los molinos de aceite de la Fuente de las Peñas de esta villa…. .

Otorgamos que reciben en arrendamiento del convento de Carmelitas Descalzas de esta villa y de don Juan de la Chica Valle, su mayordomo, en su nombre es a saber: doce celemines y medio de tierra que dicho convento tiene en dos suertes al sitio de los Molinillos y Fuente de la Piedras, ruedo de esta villa, la una suerte de seis celemines y medio entre dos caminos, el que baja de la calle la Fuente a la fuente de las Piedras y el que baja de la calle Pozuelo a la dicha fuente y el otro tajón de seis celemines linda con dicho camino que baja de la calle la Fuente y los molinillos .

Además de la fuente, como elemento definitorio de la nomenclatura que recibió todo el paraje, existían en el siglo XVI otros hitos arquitectónicos que otorgaron nombre propio a terrenos pertenecientes a esta demarcación. Entre ellos se cita a la ya mencionada fuente, los Silos Públicos, la Silera del Cabildo ,  la primera ermita de la Veracruz , el Rollo, etc. :

Otra pieza de sembradura de secano al ruedo de esta villa y parte del Rollo, distante de ella medio cuarto de legua .

En los inicios del siglo XVII se documentan unas obras de empiedro que ratifican la consolidación de este espacio como encrucijada o plaza que ordenaba el entramado urbano de la zona:

Descárguensele más seis mil quinientos y catorce maravedí que por libranza de la Justicia y Regimiento, fecha de veinte y seis de diciembre de mil seiscientos once, parece que pagó a Fernando Vázquez, empedrador, y Antón Jiménez Infante, Alonso Pérez, y Francisco Martín y Juan Muñoz y Sebastián cuñado de Juan de Toro y otras personas contenidas en la dicha libranza, de sus salarios, piedras y tierra que tuvieron empedrando las calles de la fuente de las Peñas, Reinoso y plaza donde rematan las tres calles del Carril, Reinoso y Doña Mencía…. .

En el año 1600 se construyó la que pudo ser una segunda fuente ubicada en las cercanías de la más antigua, coexistiendo ambas durante mucho tiempo:

Descárguensele los mil trescientos sesenta y dos maravedí que por libranza de la Justicia y Regimiento, fecha seis de junio de mil seiscientos, pagó a Melchor Carrillo, de orar una peña en el arrollo de la fuente de las Peñas, y de diecisiete sillares que dio para la obra de dicha fuente, mostró carta de pago…. .

La epidemia de peste que asoló Aguilar durante la primera década del siglo XVII, con especial incidencia en los arrabales de las Peñas y San Sebastián, fue causa de una drástica reducción de habitantes en la zona, así como de la desaparición de alguna de sus construcciones mas emblemáticas, como fueron la primera ermita de la Veracruz y la Silera de Tumbajarros. En 1618 el Cabildo mandó construir una Cruz de hierro y colocarla en un monolito de piedra en el cruce de las calles La Llave y Montilla, lugar inmediato a la Fuente de las Peñas. Desconocemos las causas que motivaron a los regidores para levantar tal monolito, aunque entre ellas pudo estar la de sacralizar el paraje en el que mayor mortandad produjo el contagio de peste:

Se le entrega a Francisco de la Cruz, mayordomo de dicho Consejo para que los fuese gastando con las demás cantidades de maravedíes que para ello tenía para la obra y fabrica de sentar y poner la Cruz de hierro en la salida de esta villa para la de Montilla .

Esta Cruz fue conocida desde entonces como Cruz de Montilla o Cruz de las Peñas. Con ambos nombres se recoge indistintamente en documentos posteriores. Además de la construcción del monolito, el Cabildo dispuso algunas obras más en la zona, como fue la reparación de la fuente y sellado de los silos:

En este cabildo acordaron que la fuente de las Peñas de esta villa se adobe de lo necesario  atento que está malo el pilar donde lavan las mujeres se limpie y seis silos que están en la salida del camino de Montilla a la salida de esta villa se tapen porque están en el mismo camino y puede suceder de ello algunas desgracias y para ello nombraron por diputado al dicho Pedro Gutiérrez  .

Finalmente se procedió a reconstruir el conjunto de la fuente por un maestro de cantería lucentino:

 

Pagó a Alonso del Pino, maestro vecino de Lucena, porque hizo de nuevo la fuente nueva de la fuente las Peñas de esta villa, a la que recogió mucha agua, hizo otro caño nuevo y otra obra necesaria para que tuviera más agua .

Pero no todo fueron reconstrucciones tras la calamidad sanitaria. También se acredita la desaparición de algunos elementos arquitectónicos característicos del lugar, como fueron los Silos Públicos y la Silera que desde muy antiguo se encontraban ubicados en este paraje. Sin duda, la gran incidencia que tuvo el contagio por condicionantes climatológicos como la umbría y humedad derivada de la cercanía al río Cabra y al Arroyo de las Peñas, debieron aconsejar el traslado de los almacenes de granos a emplazamientos con mejores condiciones ambientales. En  1619 se constata el derribo del edificio de la Silera Vieja, y en 1625 la clausura total de los silos:

Y se le descarguen cincuenta y cinco reales que Antón García de Toro, vecino de esta villa, de la venta de la piedra del caserón viejo que se despicó encima de la Silera, junto a la Fuente de las Peñas .

Juan de Burgos, alférez mayor, gastó en el empedrado que hizo en la calle Ancha y tapar los Silos viejos que están en el camino que va a la ciudad de Montilla .

La transformación que experimentó este paraje durante el siglo XVII debió de ser considerable a tenor de la merma poblacional que provocó la ruina de las casas y la desaparición de la mayoría de las calles que confluían en el llano existente junto a la fuente. En los años iniciales de la centuria registran los protocolos numerosas referencias al entramado urbano de la zona, así como al terreno cercano donde se ubicaban las cuevas de donde manaba el agua de la fuente:

….los cuales reconozco deber por razón del arrendamiento de una azuela encima de las cuevas de la fuente de esta villa, linde con Pedro de Toro para sembrar en ella alcacel los dichos dos años… .

Francisco Ruz tiene por nombre de Diego (…..) tutor y guardador del menor Martín hijo de Miguel (……) de Castilla, digo que el dicho menor tiene por sus bienes unas casas en la calle Reinoso, linde con casas de María de Lucena, viuda de Maestre, y con la esquina de la calle Caja, están maltratadas y la renta de ellas no pueden alcanzar a repararlas  y lo más útil al dicho menor es que se vendan a censo… .

….cuatro ducados y medio de los de la almoneda usual las cuales confesó deber de la provisión y alquiler de unas casas en esta villa en la calle de las Peñas, linde con casas de Gabriel Moreno y con Bartolomé Grueso…. .

A pesar de la virulencia con que arrasaron el lugar las epidemias, éste no perdió la importancia logística otorgada por la cercanía al Camino Real, hecho que justifica la  preocupación que mostró el Cabildo por su estado de conservación. Son numerosísimas las obras efectuadas a lo largo del periodo, incluida la colocación de un nuevo caño a la fuente en 1625:

En este Cabildo se trató que por cuanto  en el nacimiento de la fuente de las Peñas que está junto a ella hay mucho agua que se va perdiendo y si se recoge y se encaña será de mucho provecho y utilidad para los vecinos, se acordó que esta agua se recoja y encañe con parecer de maestro que lo entienda y se ponga otro caño con el que está en la dicha fuente y el dinero que en razón de ello se gastara sea del caudal del Consejo de esta villa…. .

Sin duda la obra más importante que se realizó en la fuente tuvo lugar durante el primer tercio del siglo XVIII, a raíz del hallazgo de un nuevo y abundante venero que motivó la construcción del nuevo surtidor denominado como Fuente Nueva de las Peñas:

….como también el recoger el agua y encañar la de la fuente grande, y ponerle los caños y la piedra que labró el cantero al cortar la peña para la formación de la fuente hecha por Diego de Zafra .

Tan solo dos años después se realizaron nuevas labores que afectaron a otros  elementos complementarios del servicio público que prestaba la fuente, como eran el  lavadero y el abrevadero de ganado:

En este Cabildo se dijo como la fuente de las Peñas y lavadero público que hay en ella, se haya deteriorada y se necesita limpiar el pilar del abrevadero y el de donde beben los ganados. Así mismo hacer un  reducto en el despeñadero, y entre el pilar de los ganaderos y el de donde beben los ganados para evitar los riegos de que en dicho despeñadero donde antiguamente lo había el dicho reducto, caigan ganados o personas= se acordó se haga la obra necesaria con la intervención de los caballeros Diputados  de dichas obras llevando cuenta y razón de lo que se gastare y hecho se traiga memoria de dichos gastos para su abono, Así lo acordaron .

Esta fuente y su entorno concitaron desde el siglo XVI, incluso nos atreveríamos a remontar la fecha a siglos anteriores, un interés industrial y comercial adicional al que supuso la construcción de los molinos aceiteros que se levantaron en el lugar. Esta diversidad industrial se materializó con la ubicación en la zona de una casa venta y un tejar:

…dio en arrendamiento dicho Alonso Joseph por escritura ante mí el referido Antonio Julián la venta que llaman de Mora sitio de la Fuente de las Piedras de esta villa…

Nuevas industrias de igual tipología se crearon a largo de los siglos XVII y XVIII. El primer tejar del que tenemos constancia que existió en este marco geográfico correspondió al denominado del Concejo, que pudo construirse en el siglo XV o anteriores, y estaba en plena explotación en el XVI a través del arrendamiento anual que hacía el Cabildo por el día de San Miguel:

….de la renta del tejar que la dicha villa tiene junto a la fuente de las Peñas, de un año cumplido el día de San Miguel de septiembre pasado del dicho año de mil quinientos ochenta y tres….  .

Al Tejar del Consejo le siguió en antigüedad otro que se levantó en la zona a finales del siglo XVII:

 

Así mismo en este Cabildo se vio una petición dada por Andrés de Mora Liseda el mozo en que pide se le de licencia para que pueda hacer un tejar y labrar teja y ladrillo en el sitio de la Fuente de las Peñas y la otra parte del camino de Montilla donde había calera antiguamente, arrimado a la peña junto a los molinos, concediéndole pueda usar del hueco de dicha Peña y resguardo de los temporales pues en ello se le sigue mucho de utilidad a esta villa y sus vecinos con ser cosa tan necesaria para la reedificación y aumento de población se acortare la costa de buscar teja y ladrillo fuera de esta villa y por ello el costo necesario se denunciaba y en vista de dicha petición por dichos señores se hubo por acuerdo y en atención a el útil que se sigue a esta villa y sus vecinos se le concedió licencia al dicho Andrés de Mora para que sin que adquiera propiedad u otro título pueda hacer el dicho tejar con su horno en el dicho sitio dejando libre el camino y no perjudicando a la cañería de la fuente que hay en dicho sitio y como lo pide sin perjuicio del derecho de esta villa y por el tiempo y voluntad de este Concejo .

Nuevos tejares se situaron en el entorno de la Fuente de las Peñas en el transcurso del siglo XVIII. En el Catastro de Ensenada aparece el que fue propiedad de Francisco Márquez en el final del Camino Ancho. Un cuarto tejar se levantó en el lugar, en 1751, por iniciativa de Francisco Fernández:

Francisco Fernández, vecino de esta villa ante VS. como más haya lugar, digo que en el año de mil setecientos y cincuenta y uno, habiendo notable escasez de teja, ladrillo y cal, y por hacer beneficio al común solicité con el señor corregidor que entonces era, el que se me permitiera hacer un tejar, y con efecto, atendiendo a dicha escasez y que era precisa porción de ladrillo y cal para la Zua que junto a las Puentes estaba fabricando la hacienda del Exmo. Señor Duque de Medinaceli, se me dio permiso verbal para su construcción, desde dicho tiempo he estado en la cierta posición de el, y sin embargo de haber pasado los diez años, y deseando el permiso expreso de VS, y que se me conceda el ámbito necesario para el barrero y tendedero.

Suplico a VS. Se sirvan concederme le terreno necesario para ello, declarando a mayor abundamiento por bien hecho el horno fabricado que desde luego es y en señal de reconocimiento estoy pronto a satisfacer en cada un año lo que pareciere justo y otorgar sobre ellos la correspondiente escritura teniendo atención a lo fragoso e inútil del sitio que se solicita…. .

Estas alfarerías marcaron, en gran medida, la transformación de los terrenos inmediatos a las mismas, donde la extracción del barro originó grandes barrancos y canteras, algunas con nombre propio, como la de “Velasco”, en la que estuvieron ubicados los Silos Viejos.

Junto al Tejar del Concejo existió una huerta, también propiedad del Municipio, que se regaba con las aguas sobrantes de la fuente y se denominaba la Tejeruela:

Sepan cuantos esta carta de traspaso vieren como yo Bartolomé del Pino vecino que soy de esta villa de Aguilar, digo que por cuanto ante escritura que paso ante el presente a veinte de enero del año pasado de setecientos treinta y uno tomé en arrendamiento de D. Benito Hurtado y Córdoba, clérigo capellán, vecino de esta dicha villa, la huerta que llaman de la Tejeruela por bajo de la fuente de las Piedras por tiempo de cuatro años…. .

En el caso de los establecimientos de pasajeros existentes en esta zona, como la casa venta y posada, es lógico suponer que, al constituir desde siglos atrás este emplazamiento el acceso más importante a la población, existiesen en él desde muy antiguo este tipo de hospederías. Tenemos constancia documental de la presencia de una casa venta denominada del Lobo que pudo corresponder a la que a mediados del siglo XVIII aparece ya arruinada:

José Aguilar tiene una casa venta hundida en el sitio y llano de la fuente de las Piedras, que confronta con el tajo de la carretera de dicho sitio, y por otra con el camino que va a la ciudad de Montilla .

El Catastro de Ensenada pone de relieve que en ese tiempo existían en este lugar varios molinos más, uno de ellos denominado Molino de Dueñas:

Otra pieza de sembradura de secano al sitio de la fuente de las Piedras, ruedo de esta villa, que consiste en fanega y media de buena calidad, que se siembra un año de trigo y otro de cebada y otro descansa, confronta a levante con la cofradía del Santísimo, al norte con la fábrica, y al sur con el molino de don Pedro y don Alonso de Dueñas .

En el transcurso de este periodo se documenta una nueva denominación de la antigua Cruz de Montilla o de las Peñas, reconocida también como Cruz de Mañide:

……a Mariana Carrillo, su hija, y tía, Religiosa profesa en el convento de Nuestra Señora de la Coronada de esta villa, de una haza de tres fanegas y media de tierra al sitio de la fuente de las Peñas y Cruz de Mañide, ruedo de esta villa, linde con el camino que de esta va a la ciudad de Montilla y con la senda que desde la Cruz baja al río……

Los residentes en los edificios de los molinos, tejares, y la venta, constituyeron durante los siglos XVIII y XIX la nómina de vecinos de esta zona de la población. En 1839 se documenta la construcción de un nuevo tejar en el emplazamiento cercano al paraje denominado del Royo:

Para la enajenación de un censo enfitéutico de una porción de terreno perteneciente a estos Propios, al sitio del Royo de este ruedo, con objeto de construir un artefacto de tejas y ladrillos .

El promotor de la nueva fábrica fue Ramón Leiva, quien instauró un linaje de alfareros que se mantuvieron viviendo y explotando el tejar durante las centurias siguientes:

Cuarenta y ocho reales y veinte maravedíes de réditos de ocho celemines de tierra vendidos a censo enfitéutico a Ramón de Leiva para establecer una fábrica de tejar  al sitio de la Silera Vieja de este término .

 

Superada la primera mitad del siglo XIX, el emplazamiento de la Fuente de las Piedras incrementó aún más su interés estratégico al acoger el punto de partida de una nueva vía de comunicación: el ramal o carretera que llevaba hasta la recién inaugurada Estación del Ferrocarril de Aguilar de la Frontera. Esta circunstancia incidió para que, en 1863, se realizasen unas importantes obras en la zona que incluyeron la construcción del malecón o muralla de la fuente:

También acordó la Ilustre Municipalidad a consecuencia de moción presentada por su presidente, la construcción de un malecón o muralla en la Fuente de las Piedras, sita en las afueras d esta villa, para evitar su hundimiento y sostener su despeñadero bajo las condiciones siguientes:

1º La obra empezará el día 15 de abril próximo y continuará hasta su fin, sin más interrupción que la que proporcione el tiempo.

2º El malecón o muralla arrancará con su cimiento desde la profundidad del despeñadero, principiando el grueso de la línea con vara y media, siendo esta en su mayor latitud de veinte varas y concluyendo con una vara y tres cuartas de cimiento

3º La muralla expresada cerrará contra la carretera que se haya sobre la misma, debiendo ser su construcción de piedra de buena calidad y mezcla con dos partes de tierra y una de cal, siendo enlucida con cal y arena.

4º La cantidad en que se verifique el remate de esta subasta, será pagada por la depositaría de propios de esta villa .

Durante todo el siglo XIX se sucedieron obras de reparación en la fuente, algunas de gran envergadura. También fueron continuos los pleitos que el Cabildo mantuvo por la utilización del agua sobrante. Ganaderos, arrieros, aguadores, molinos, tejares, y el lavadero existente en este lugar, compartían y competían por el sobrante de las aguas del pilón y su derramadero, lo que llevó implícito numerosas disputas y polémicas. La más significativa se produjo a raíz del emplazamiento en la zona, por bajo de la fuente, de la Fábrica Santa Balbina (Carbonell), quien mantuvo durante las últimas décadas del siglo un enconado pleito con el Ayuntamiento por la utilización de las aguas sobrantes del pilón.

La degradación  de este paraje durante el último tercio del siglo XIX se pone de relieve en el acuerdo tomado por el Ayuntamiento, en 1883, al destinar el barranco de la Fuente las Piedras como espacio donde depositar escombros .

En los últimos años del siglo XIX se levantó o reconstruyó en este lugar uno de los edificios que más han identificado durante gran parte del siglo XX: la casa ventorrillo de Joaquín Leiva. Originariamente el edificio estuvo destinado a alfarería, tal como reza en la solicitud de cesión de los terrenos. El acuerdo que se tomó describe fehacientemente  la situación que presentaba el paraje en 1895:

Que conviniendo a mis intereses  en general la construcción de una casa que he de aplicar tanto a utilizarla como domicilio familiar sino también a explotaciones industriales relacionadas con la que ejerzo, y otras a tales efectos, y dadas las circunstancias que en el sitio que he de permitirme para detallarles concurren para este recurrente, a la de la construcción que intento, les significare:

Primero: que el sitio de referencia, ósea, parte de la explanada donde radica la comunal fuente de la Piedras, puede considerarse hasta hoy como sobrante de la vía pública.

Segundo: que la construcción llevará aneja, naturalmente, una indiscutible mejora con relación al ornato e higiene de la población, particularidades que reclaman aquel importante sitio por su paso y proximidad a la vía férrea y que esa digna Corporación está en el deber apoyar cumpliendo con lo preceptuado en el artículo 72 de la vigente Ley Municipal, y

Tercero: que en mérito a lo expuesto y derivando al detalle topográfico donde el edificio deberá enclavarse, expresan: que su perímetro superficial será de unas 43 varas cuadradas aproximadamente, puesto que tendrá una 4 y cuarta de latitud por 10  de longitud, limitando al E. con la mencionada fuente de las Piedras, al O. sobre el muro que existe en la explanada de la fuente, y que separa ésta en recta con los lavaderos de mi padre Miguel Leiva hasta formar la entrada de las aguas sucias del arroyo que desciende al denominado despeñadero, al S. con este arroyo que recoge las aguas y alpechines de la población para desaguar en el mencionado despeñadero y al N. con la carretera de Córdoba a Málaga y fábrica de tejas de mi citado padre…. .

El Ayuntamiento concedió los terrenos y autorizó la construcción de la casa alfarería, hecho que, poco tiempo después, derivó en un dilatado pleito que mantuvo la viuda de Leiva con la Autoridad Municipal sobre la ocupación de terrenos adyacentes y un pozo de la fuente. Estos sucesos se fechan en 1910, y para ese año la casa alfarería se había convertido ya en un ventorrillo:

…requiere a Usted, para que en el término de 24 horas proceda a la demolición de las paredes que ha construido para incorporar a su casa “Ventorrillo” en el sitio fuente de las Piedras de este ruedo y término la parcela o franja de terreno cuya adquisición solicitó a este Ayuntamiento, dejando libre y  expedito y a disposición de este Ayuntamiento el terreno incorporado a su referida casa, así como el pozo que existe en dicho perímetro…

A la existencia  de ventas y posadas en este lugar desde muy antiguo, se sumó la del ventorrillo que, como conoceremos más adelante, se rodeó de otros establecimientos de las mismas características. En el padrón de habitantes de 1935 se registra la Fuente de las Piedras como un núcleo de población del extrarradio, con un total de diez casas sin numeración, incluida la taberna ventorrillo que, en 1926, aparece como propiedad de Rafael Pérez Jiménez . En ese tiempo se mantenían en funcionamiento varios de los  tejares construidos en siglos anteriores. En la relación de dicho año aparecen con los siguientes propietarios:

FÁBRICAS DE TEJA HORNO DE 24 METROS

San Antón – Miguel Leiva

Fuente de las Piedras – Francisco Luque Jurado

Fuente de las Piedras – Alberto Leiva Gómez

 

AMA. Padrón de Matrícula Industrial 1926. Leg. 483. Elaboración Propia

 

En la década de 1940 el paraje de la Fuente de las Piedras mantenía el calificativo de extrarradio, acaparando su censo varias familias que habitaban en el lugar. Dichas unidades familiares la encabezaban José Jiménez Pulido; Alberto Leiva Gómez; Francisco Leiva Jiménez; y Ángel Cortés Amaya .

Durante las décadas centrales del siglo dispuso el Ayuntamiento que se utilizase como escombrera el barrancal donde se situaba la fuente, hecho que provocó que ésta  quedase sepultada bajo los escombros, desapareciendo así uno de los referentes urbanos más antiguos de la población. Por esos años se situó en este enclave la primera gasolinera del pueblo, regentada por Manuel Espinosa Trigueros. El Llano de la Fuente de las Piedras recuperó durante esas décadas la importancia logística que tuvo en siglos anteriores como lugar de tránsito obligado para el acceso rodado y peatonal a la población. Nuevamente se convirtió en el punto de conexión de varias vías y calles, como constituían: el cruce de la Carretera Nacional con la de la Estación del Ferrocarril, el acceso al pueblo por el Camino Ancho y la entrada a la incipiente Barriada de Casas Viejas. El espacio geográfico quedó delimitado por una plaza que se conformó con varias casas denominadas “bateas” que se levantaron en el entorno del cruce de las dos carreteras y el Camino Ancho, y junto a ellas, un establecimiento hostelero denominado bar la Luna.

Por esos años, la antigua casa alfarería, reconvertida en ventorrillo, se denominaba ya como bar Manolo al ser adquirida por Manuel Castro Moriana. En la década de 1970 Manuel Espinosa Trigueros levantó un nuevo establecimiento hostelero denominado Castillo de Luna, y el bar Manolo trasladó su emplazamiento a una casa construida en este mismo lugar. Como hemos señalado al tratar sobre la calle la Fuente, en 1975 se produjo el cambio de nomenclatura de toda la zona, incluyéndose dentro del trayecto de la Avenida de Córdoba. En 1986 se derribó definitivamente el antiguo ventorrillo tras permanecer mucho tiempo en ruinas, destinándose el solar que ocupaba y terrenos colindantes, pertenecientes a la por entonces soterrada fuente, para jardín público, al que se le asignó el nombre del poeta Federico García Lorca.

Entre las personas más destacadas socialmente que nacieron y habitaron en este lugar durante el siglo XX debemos mencionar a Manuel Espinosa Navarro, quien ocupó la alcaldía de Aguilar entre los años 1980-1988. En el 2002 se acometió la limpieza de escombros del antiguo barranco de la fuente hasta desenterrar el pilón de la misma y uno de sus veneros, lo que ha permitido su recuperación.

Más recientemente se ha colocado a la entrada del parque una escultura en piedra dedicada a Juan Aguilar Lucas “Zapatones”, destacado líder obrero que luchó denodadamente contra la dictadura franquista. Actualmente toda esta zona se encuentra en un claro proceso de renovación arquitectónica a raíz del cierre de todos los establecimientos hosteleros existentes en ella y su transformación en viviendas, así como la reforma de su calzada.

NOMENCLATURAS

FUENTE DE LAS PEÑAS: esta denominación pudo derivar del entorno geográfico de la fuente, conocido antiguamente como el Barrancal del Despeñadero. También pudo provenir del hecho de encontrarse el venero principal bajo una peña de piedra existente en este lugar.

FUENTE DE LAS PIEDRAS: no aparece documentada esta denominación hasta el siglo XVIII. Consideramos que el cambio de nombre pudo ocasionarse tras la construcción de la nueva fuente, inmediata a la antigua, que se realizó en 1722 por el cantero lucentino Pedro del Valle y el alarife local Diego de Zafra.

…y también el recoger el agua y encañar la de la fuente grande, para los caños y la piedra que labró el cantero al contar la peña para la formación de la fuente hecha por Diego Zafra .

La nueva nomenclatura pudo derivar del corte que efectuó el cantero en la peña primitiva para sacar la piedra labrada del nuevo pilón.