El pitido final del largo partido entre España y Holanda provocó una de las mayores manifestaciones de júbilo conocidas en Aguilar en las últimas fechas. Cientos de aficionados y aficionadas, de todas las edades y simpatías futbolísticas, se congregaron en la Fuente Nueva de la calle Ancha para festejar el triunfo de la Selección en el mundial de Sudáfrica.

Tras un encuentro largo y bronco, en el que el equipo “oranje”, con la inestimable colaboración del árbitro inglés, parecía no tener más consigna que destruir el fútbol desplegado por el combinado español, los nervios y la tensión acumulada se transformaron en una colectiva explosión de alegría en la que los gritos de apoyo, los cohetes, los cláxones y bocinas y la profusión de camisetas, bufandas y banderas tiñeron de color y sonido la noche aguilarense.