ppAnda estos días el PP poniendo carteles en los pueblos intentando convencer a los ciudadanos de que su ley de reforma de la Administración Pública es la panacea para los ayuntamientos, ya que con ella se  va a ahorrar más de 10.417.000 euros. Y señala además que este ahorro supondrá beneficios incalculables para los ciudadanos.

Que el PP intente vender “La burra”, es cosa lógica, incluso el que para ello recurra a las artimañas del engaño. Pero no es lícito que nos tomen por tontos, y ante lo evidente,  quieran hacernos comulgar con ruedas de molino.

Los ciudadanos deberían saber ya que cuando el PP habrá de reformas o adecuaciones, está hablando siempre de recortes en el gasto público que conllevan  más paro, más precariedad en el empleo,   y  más miseria para los trabajadores. Lo que ellos llaman con el pomposo nombre de  Reforma de la Administración Pública, recoge  entre otras medias la del Techo de Gasto y Estabilidad Presupuestaria de los Ayuntamientos, que para que nos hagamos en una idea, supone en Aguilar el dejar de invertir en empleo público más de 350.000 euros, casi (60 millones de pesetas) al año.

Esta normativa del PP impide que las partidas de inejecución del Presupuesto Municipal, es decir, aquellas que nos obligan por ley a consignar para las plazas vacantes que tiene el Ayuntamiento como: administrativos, policías locales, excedencias, etc, no se puedan gastar en otras cosas: por ejemplo la emergencia social o el dar trabajo a los parados.

Lo lógico sería que si la ley nos obliga a presupuestar ese dinero, el Ayuntamiento convocase las plazas que hay vacantes y se cubriesen, porque así al menos daríamos puestos de trabajo. Pero la ley de recortes del PP, en este caso la ley de Oferta de Empleo Público,  impide en la actualidad  que se convoque las plazas públicas, por lo que estamos ante la pescadilla que se muerde  la cola: nos obligan a presupuestar el dinero (350.000 euros) para las plazas vacantes, nos impiden que lo gastemos en emergencia social o dar trabajo a los parados, y también nos impiden que el Ayuntamiento oferte las plazas públicas que tiene sin cubrir.

Este es un ejemplo claro de lo que supone para Aguilar, la Reforma de la Administración Pública del PP. Aun así quieren hacernos creer que es beneficiosa para los ciudadanos. Aunque no dicen a qué ciudadanos benefician con esos recortes.