Este lamentable aspecto de cloaca pestilente presenta el río Cabra a su paso Aguilar. La situación se da durante algunas horas de la mañana o de la tarde, manteniendo en las demás las aguas “normales de esta época del año”. 

  La fotografía evidencia el vertido incontrolado de líquidos que ennegrecen las aguas del río, elementos contaminantes que infectan la ribera y envenenan la fauna.

 Estas circunstancias invalidan el esfuerzo económico que estamos realizando todos los aguilarenses para verter nuestras aguas residuales depuradas, tal como señalan los últimos recibos pagados. Es más, las turbinas de la planta depuradora se están deteriorando porque reciben retos de alpechín  procedentes de vertidos clandestinos.

 La contaminación estacional del río a su paso por Aguilar  está a la vista de todos. Se han llegado a interponer varias denuncias ante el Ayuntamiento y Medio Ambiente por particulares y partidos políticos y, hasta ahora, nadie ha movido carta en este grave asunto. Está claro que  alguien está mirando para otro lado, lo que no conocemos es el porqué o a cambio de qué.