Las órdenes que las Diócesis han dado a sus feligreses y a las personas que imparten religión es que se incremente la presión evangelizadora en los centros de enseñanza, denuncia Europa Laica.

Europa Laica viene detectando, a través de las múltiples denuncias hechas por diferentes personas de la comunidad educativa en estos últimos días y que se reciben -a diario- en el“Observatorio de la Laicidad”(observatorio@laicismo.org), que propiciado por muchas de las personas que imparten religión, o por algunas personas de las AMPAS y de los Claustros, activistas y militantes de la religión católica, se están desarrollando o se van a desarrollar actividades religiosas como prólogo a la Semana Santa, “incluso en muchos casos tratando de implicar a todo el centro y al alumnado que no asiste a religión. Ello sucede fundamentalmente en centros de EI y Primaria”, denuncia la organización.

Los actos suelen ser de lo más variado: lecturas de la Pasión y muerte de Cristo, hacer procesiones infantiles en el centro, promover actividades cofrades, colgar carteles y leyendas alusivas en los lugares comunes y en las aulas, llevarse alumnado a iglesias cercanas para visitar los pasos o imágenes que procesionarán, ceremonias de “besamanos o besapiés”, hacer ofrendas y cánticos religiosos,  escenificar diversos rituales en algunos casos “enmascarados” como obras de teatro, realizar trabajos escolares de contenido religioso en el aula.

Estas actividades, entre paganas, festivas y religiosas, desarrolladas en centros públicos suponen, tal y como denuncia Europa Laica, “una grave vulneración del artículo 16.3 de la Constitución. “ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

“Siendo un centro escolar de titularidad pública un lugar que pertenece a toda la ciudadanía, y, por lo tanto, no es aceptable dar un carácter universal a las creencias de una determinada confesión religiosa, mediante rituales y actividades que sólo conciernen a los católicos. Ya que ello supone, además la vulneración del principio constitucional que garantiza la libertad de conciencia, pensamiento y religión de todas las personas, cuyas convicciones y creencias son múltiples dentro de un centro escolar. Cuando, además, tienen infinidad de lugares de culto, incluidas las calles para hacer excesiva expresión de catolicidad, invadiéndolo todo”, señala.

Europa Laica advierte de que desde que el Papa Francisco gobierna la Iglesia, coincidiendo con una creciente secularización de la sociedad y con el aumento de alumnado que no asiste a clases de religión, las órdenes que las Diócesis han dado a sus feligreses y a las personas que imparten religión (verdaderos Delegados diocesanos en los centros de Enseñanza) son que se incremente la presión evangelizadora en los centros de Enseñanza, “siendo sus fiestas religiosas los momentos de mayor proselitismo, financiado con el dinero de todos católicos o no”.

Por todo ello, Europa Laica rechaza esas prácticas y denuncia ante los poderes públicos que “deberían de velar por la laicidad de las instituciones públicas, en este caso los centros escolares”.