sNo se conoce con precisión, pues no se conservan Reglas primitivas, pero existen datos y documentos que corroboran fechas de erección aproximadas, que permiten establecer la cronología de las tres cofradías penitenciales que configuraron la Semana Santa de Aguilar de la Frontera  en el transcurso de la segunda mitad del siglo XVI.

Por los libros de Visitas Pastorales conocemos que en 1552 se tomaron cuentas al mayordomo de la cofradía de la Veracruz, cuentas que se entregaban a año cumplido, por lo  que los gastos correspondían  al anterior. Así se constata  que en el año 1551 ya estaba creada esta cofradía, y posiblemente llevase  varios  más funcionando.

Por otra parte, la cofradía de la Soledad y Quinta Angustias aparece registrada en el libro de Visitas Pastorales de 1583, por lo que debió crearse en torno a 1581-1582, ya que en la relación de cofradías del año 1580 no aparece aún erigida. Por último, la cofradía de los nazarenos se pudo fundar en los meses finales de 1592 o primeros de 1593, año en el que aparece ya nominada en la Visita Pastoral.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Como es conocido, las dos primeras hermandades  fueron de las denominadas de sangre, es decir, contaban en sus filas con hermanos disciplinantes que realizaban el flagelo  corporal durante la procesión. Por el contrario, la cofradía de los nazarenos innovó en la penitencia con respecto a las dos primeras, ya que sus hermanos cargaban una pesada cruz en el hombro a imitación de la Imagen Titular.

Las tres procesiones recorrían las calles del Pueblo entre las  jornadas del Jueves Santo (Veracruz), madrugada del Viernes (Nazareno),  y en la noche del Viernes Santo (Soledad), y lo hacían con cortejos en los que se  portaban en andas a las que fueron primeras imágenes pasionistas  de la Semana Santa de Aguilar.

Estas tres primitivas imágenes matrices de nuestra Semana Mayor, son verdaderas reliquias devocionales, ya que cuentan con más de cuatro siglos de antigüedad e historia. De forma general, estas antiquísimas  tallas fueron sustituidas y reemplazadas por otras nuevas en el siglo XVII y XVIII, como consecuencia de la aparición de la estética Barroca, hecho que provocaría que en la mayoría de los pueblos y ciudades llegasen a desaparecer.

Pocos pueblos o ciudades cuentan con la fortuna de conservarlas. Donde es así,  saben que cuentan con un indiscutible y valiosísimo patrimonio histórico, ya que, con independencia del valor artístico que puedan tener dichas imágenes, son preseas  que deben ser preservadas para legarlas a las próximas generaciones de cofrades.

Aguilar y su Semana Santa cuenta con la riqueza de haber conservado dos de las tres primeras imágenes pasionistas del siglo XVI, como son: el primitivo Cristo de la Veracruz, que preside aún su capilla  en la iglesia del Llano la Cruz,   y la virgen de la Quinta Angustia y Soledad, que lo hace en la parroquia del Soterraño. Por los datos que conocemos, y según señala José Varo de Castro en una historia de Aguilar inédita, el primitivo Nazareno aguilarense  fue trasladado en el siglo XVIII, cuando llegó el actual, a la iglesia de los Carmelitas, donde recibió culto como Jesús Preso hasta la década de 1960, fecha en la que, coincidiendo con las obras de remodelación del templo, se subió a las atarazanas, donde se mantuvo olvidado hasta que se echaron abajo estas dependencias parroquiales en la década de 1980 para establecer  la actual Plaza de los Naranjos.

Antonio Maestre Ballesteros