eAguilar donó cien pesetas para la corona de la Macarena

Escudriñar las Actas Capitulares ofrece a veces pequeñas sorpresas, al hallar en ellas referencias a acuerdos  de los que no se tenían indicio ninguno hasta ahora y que resultan muy curiosos. Así podríamos calificar al dato que registra el  Pleno Municipal que se celebró en el mes de septiembre de 1938, concretamente el día 17, y en el que se tomó la decisión de crear en nuestro pueblo una comisión pro-corona de la Macarena, y contribuir el Cabildo a tal fin con 100 pesetas de la época.

Como se desprende de la lectura del acta, dicho acuerdo tuvo como objeto dar complacencia al general Quipo de Llano, que por “devoción” a la sagrada y popular efigie de la Esperanza de San Gil, templo en la que aún radicaba la archiconocida cofradía sevillana, solicitaba donativos para devolverle la rica presea de oro que le había confiscado con anterioridad.

Constatamos rápidamente en la redacción del texto reseñado, que  el alcalde José María Tutón y Mena, incitó a  los miembros de la primera  Corporación de la dictadura franquista a colaborar con una iniciativa de claro  trasfondo político y religioso, que se enmarcaba nítidamente en la denominada “Cruzada” que la jerarquía eclesiástica  y golpistas habían forjado contra el sistema democrático de la II República Española.

De todos es conocida la utilización que el  llamado ¡general sanguinario! por ordenar fusilamientos sin juicio y una feroz represión que causó miles de muertos en Andalucía,  tuvo con esta imagen de la Virgen, a la que retiró la corona de oro como ofrenda a la causa golpista, y después la devolvió a cambio de que su valor económico se recuperase con donaciones particulares e institucionales, en las que se enmarca la que recoge el documento que damos a conocer.

Queipo de Llano promovió también la construcción de la actual basílica de la Virgen sobre el solar de la taberna de los anarquistas, destruida  en los bombardeos de la ciudad,  y donó su fajín de general a la imagen. Este hecho, como el de que el señalado como criminal de guerra  esté enterrado en el templo macareno, suscita aún una  gran controversia entre los partidarios y detractores de esta aberración histórica y religiosa.

Para conocer mejor el contexto social y político que atravesaba  nuestro pueblo  en esos días, cabría señalar que en la Sesión Plenaria que acordó la donación de las 100 pesetas para la corona de la Macarena, se  tomaron acuerdos como: reconocer las 79 pesetas invertidas en el mes anterior (agosto) para atender el auxilio de los numerosos pobres de la localidad, y las 1.200 pesetas consignadas para la estancia en nuestro pueblo de la fuerza del ejercito que tenía como fin, entre otros, custodiar el campo de prisioneros que se había habilitado en una casa de la calle Pozuelo.

Se estaba aún en plena Guerra Civil, y aunque el frente de batalla  estaba ya lejano de Andalucía,  en la retaguardia se mantenía la represión y castigo  indiscriminada contra personas y familiares de los republicanos, además de haberse iniciado el adoctrinamiento ideológico basado en el nacional-catolicismo, en el que se enmarca el acuerdo que tomó la Corporación Municipal de Aguilar en los siguientes términos:

Acta Capitular 17 septiembre 1938.

“El señor alcalde presidente da cuenta de una circular recibida de la junta Recaudadora de la suscripción Queipo de Llano para la Virgen Macarena en la que, como consecuencia de la charla pronunciada por nuestro ilustre General dedicada a la Santísima Virgen de la Esperanza, la famosa y venerada imagen sevillana, se interesa que todas las localidades que integran el territorio del Ejercito del Sur, se sumen a aquella iniciativa y recomendando se constituyan juntas delegadas de aquella central que han de integrarse por los señores alcaldes, como presidente, comandante militar,   y jefe local de Falange Española Tradicionalista y de la Jons, para que por las mismas se active la recaudación voluntaria entre los vecinos de las localidades afectas al municipio de esa Junta Local.

El señor alcalde dice que se ha llevado a efecto la constitución de esa Junta Local y comenzaba la recaudación proponiendo, como homenaje debido al ilustre general  Queipo de Llano y a los piadosos fines de su iniciativa, contribuya el Ayuntamiento con la suma de 100 pesetas a la suscripción y facultándose al señor alcalde para que libre del presupuesto dicha cantidad.  

Antonio Maestre Ballesteros