965442_1La Federación de Asociaciones de Discapacitados Fepamic acudió ayer, como cada año, a El Arenal –recinto accesible para personas con discapacidad– para que alrededor de 180 de sus usuarios disfrutaran de una jornada festiva en compañía tras dar un paseo por el recinto. “Hemos visto las atracciones y quiero subirme después de comer”, señaló el joven Alberto Rivas, contento en su primera visita a la feria. Según el director de la unidad de estancia libre de Fepamic, Bernardo Moreno, además de los usuarios de la capital acuden personas de los centros de Fernan-Núñez y Lucena.

Tras pasear por El Arenal, el otro punto de encuentro de la jornada era la caseta del Descendimiento, donde les esperaba un completo almuerzo compuesto por jamón, queso, serranito, tortilla o solomillo con champiñón. “El menú tiene buena pinta”, destacó Josefa Mesa, acompañada de sus amigas de la unidad de mayores de Fepamic y que ayer pisó la feria después de “casi 10 años sin venir”. Tras el almuerzo, llegó la hora del paseo en el tren neumático por las calles de El Arenal. “Vengo hoy dispuesta a subirme en el trenecito, si me dejan”, afirmó Antonia Morales. Como es habitual los martes de feria, las personas con discapacidad fueron protagonistas en El Arenal y disfrutaron tal y como de la ocasión.

Diario Córdoba