DSCN2427Antonio Maestre Ballesteros

CALLE MONTURQUE

Todo indica que la dirección que tomaba el viejo camino que partía del final del Moralejo Primero hacía la villa de Monturque fue determinante para que se le denominase popularmente como camino de Monturque, manteniendo esta designación durante toda la primera mitad del siglo XVI, periodo en el que se levantaron las primeras casas que constituyeron el embrión a la actual calle Mercaderes. La urbanización del camino se fue ejecutando por tramos, adquiriendo cada trayecto su propia nomenclatura. Así ocurrió con la antigua calle Veracruz, que ocupaba originariamente el tramo del camino que se iniciaba al final de la calle Moralejo Primero hasta la actual intercepción con la calle Monturque en el lugar de los “Cuatro Cantillos”. Posteriormente el tramo de la actual calle Mercaderes se denominó calle Sardina, manteniéndose el nombre de Veracruz para el tramo de la actual calle Monturque hasta su intercepción con la calle los Pozos. La nomenclatura de camino de Monturque se mantuvo para el trayecto sin casas que se extendía por la actual avenida Miguel Cosano hasta el cruce con el Camino Real, señalado con una cruz de mampostería, conocida popularmente como Cruz de Monturque.

Son numerosas las referencias documentales que avalan la existencia de casas en este tramo del camino durante el citado siglo XVI. Datos que permiten aseverar que  había iniciado su transformación en vía urbana con anterioridad a construirse la antigua ermita de la Veracruz, de la que tomó la primera nomenclatura oficial.

 

Por unas casas que tiene por esta villa por una calle que va a Monturque[1].

 

Bartolomé García impuesto sobre unas casas camino de Monturque [2].  

 

Las primeras referencias halladas sobre esta calle en las actas capitulares se fechan en 1572, y describen gráficamente cómo el camino de Monturque partía desde el Moralejo hasta un hito situado al final del trayecto e inicio del arrecife Real de Monturque. Este hito no era otro que la cruz de piedra que señalaba el cruce de caminos, denominada Cruz de Monturque:

 

La calle que sale desde la Coronada el Moralejo adelante para salir a la Cruz de Monturque, es la que está a la misma dirección y lugar de la Saladilla…[3].  

 

La presencia de la cruz en este lugar debió de ser muy primitiva, ya que hemos  documentado algunas de las restauraciones que se le realizaron a finales del siglo XVI y principios del XVII:

 

En este Cabildo se acordó que se aderece la Cruz de piedra que está en el camino de Monturque y que se cierre la puerta del barrio de la Veracruz que está sin puerta[4].

 

De haberse gastado en un adobo y reparos de la fuente de la Membrilla y Aljamí y en reparar la Cruz del Camino Real de Monturque[5]

  

Estos datos corroboran la hipótesis de que originariamente las actuales calles Mercaderes y Monturque constituían una misma unidad geográfica bajo la denominación de camino de Monturque, y así se mantuvieron durante algunas décadas del siglo XVII bajo la nomenclatura de calle Veracruz. El camino de Monturque constituyó durante el siglo XVI el epicentro del arrabal que surgió en el entorno de la antigua ermita de esta advocación, en cuya puerta existía también un monolito dedicado a la Santa Cruz:

 

A la segunda pregunta  dijo sabe y le consta al testigo que la calle llamada Juan de Lorca desde que tiene uso de razón ha conocido llamándole con dicho título, y que esta ha sido muy distinta y diferente a la calle que se llama de Monturque, la que cuando muchacho ha oído decir a Manuel de Cañete, padre del testigo y a otros mayores y más ancianos que a dicha calle la llamaban el barrio y calle de la Santa Veracruz, la que de presente se haya dentro del convento y cerca de religiosos de nuestra señora del Carmen de esta villa, en el que hoy se mantiene formada la Cruz de piedra[6]

 

Debemos pensar que cuando la calle Monturque se denominaba arrabal o calle de la Veracruz, durante la segunda mitad del siglo XVI, ésta no alcanzaba en extensión más allá de la calle los Pozos. La desaparición de la antigua ermita tras la construcción del convento, y el emplazamiento de ésta en un lugar diferente y relativamente alejado, provocó que el antiguo camino recuperase su denominación original de camino ce Montuque. Como hipótesis planteamos que en ese tiempo se produjo la división geográfica del citado camino en dos calles con sus correspondientes  nomenclaturas. El primer tramo comprendido entre el Moralejo y los “Cuatro Cantillos” pasó a denominarse calle Sardina, y el tramo siguiente, cambió el de Veracruz por el de calle Monturque.

Con esta nomenclatura aparece en los padrones de habitantes de mediados del siglo XVII. En 1651 se contabilizan un total de veinte vecinos[7], lo que permite deducir, considerando que el número de casas  era algo inferior, que éstas no alcanzaban aún hasta la antigua calleja del Carmen. A través de la infomación que aporta los documentos consultados se detecta un constante incremento del número de habitantes en la zona, llegándose a doblar la cantidad inicial durante la segunda mitad de dicha centuria, tal como reflejamos en el siguiente cuadro:

 

AÑO VECINOS CALLE MONTURQUE
1651 20
1657 37
1663 44
1690 41
1695 49
1699 51

AMA. Padrones de Habitantes siglo XVII. Leg. 208. Elaboración Propia

 

Aunque no reflejan los datos los oficios que ejercían los vecinos, podemos valorar que mayoritariamente fueron clase asalariada, corroborando esta apreciación las noticias que aportaremos más adelante. Debemos resaltar que en 1657 aparecen como vecinos Francisco Donaire y Juan Donaire. El segundo nombre correponde al hijo del escultor y tallista Francisco Donarie Trexo[8], no concretándose si el primero era el del cabeza de familia o correspondía al tercero de los hijos, también llamado Francisco Donaire. En el padrón de habitantes de 1690 se registró como vecino Vicente Fuentes, francés, habitando en el horno de dos capillas[9]. Este dato muestra el antecedente documental más remoto de la existencia del edificio del horno que mandó construir el Marques de Priego justo en el solar que hacía esquina entre las calles Monturque y Carmen.

Durante la primera mitad del siglo XVIII el número de vecinos se mantuvo en los parámetros con los que había concluido la centuria anterior. De este periodo destacan, por los oficios que ejercieron, vecinos como: Antonio López Cabrillana, que fue alcalde de la Santa Hermandad; Cristóbal García Solana, alférez de Milicias; y Pedro de Flores Castro, que regentó el horno del Marqués. A través del padrón de regulación de renta de 1742  hemos deducido el nivel económico de los vecinos a mediados de dicha centuria. En total aparecen cuarenta y cuatro declarantes, de los cuales veinte y tres superanban ciento cincuenta reales de renta, y veinte y uno se enmarcaban entre cero y cien. Por estos datos podemos calificar -a grandes rasgos-, que el estrato social  mayoritario respondía al de clase media; más  un reducido grupo de hacendados, y los demás asalariados y pobres. El siguiente cuadro recoge el nivel de rentas:

 

RENTA EN REALES NÚMERO DE PERSONAS
1000 1
  700 1
  600 2
  500 3
  400 3
  300 2
  250 1
  200 7
  150 3
  100 5
    50 9
  S/R 7

AMA. Padrón de Renta 1742. Leg. 1536. Elaboración Propia.

 

Según este padrón los diez vecinos con mayores recursos patrimoniales respondían a los siguientes nombres:

 

NOMBRE RENTA DECLARADA
Miguel Linares 1000
Miguel de Córdoba   700
Martín Delgado   600
Joseph del Valle Lagar   600
Bartolomé Ruiz Guerrero   500
Sebastián García Capote   500
Miguel Carrillo Rincón   500
Antonio de Varo Clavijo   400
Juan Urbano – hornero -   400
Juan Gil Prieto   400

 

AMA. Padrón de Renta 1742. Leg. 1536. Elaboración Propia

 

Mediada la centuria del XVIII la calle contaba con un número algo mayor de cuarenta casas que se prolongaban de forma discontinua por las dos aceras. La derecha, comenzando por los “Cuatro Cantillos”, se iniciaba en la casa de Inés de Lucena. Las casas de Antonio López Nieto y Ana de Rivas hacían esquina a la calle los Pozos, continuando los edificios hasta terminar en el campo. La acera contraria se iniciaba en la esquina de los “Cuatro Cantillos” con la casa horno del Marqués de Priego, y se prolongaba hasta la casa de Juan Lucena que hacía esquina a la callejuela del Carmen. La esquina siguiente de la callejuela la ocupaba la casa de Juan de Carmona y se prolongaba varias casas más hasta la de Teresa de Carmona, que confrontaba con el cercado del convento de los Carmelitas. Este último elemento hacía barrera impidiendo el crecimiento longitudinal de esta acera, lo que supuso que la contraria presentase durante mucho tiempo una mayor prolongación[10]. En la segunda mitad del siglo la calle mantuvo la misma estructura y longitud en su calzada, contabilizándose en 1771 un total de cuarenta y seis casas[11].

A través de los padrones de habitantes de las primeras décadas del siglo XIX se detecta un considerable incremento de vecinos a raíz de la ampliación del número de casas en la acera derecha, ya que la izquierda seguía limitada por la cerca del convento. Este aumento vecinal supuso un crecimiento considerable del grupo de trabajadores   asalariados y jornaleros, tal como refleja el siguiente cuadro basado en la información que recoge el padrón de habitantes de 1821:

 

OFICIO NÚMERO DE PERSONAS
Hornero   1
Jornaleros 50
Albañiles   5
Perentrínes   2
Carpinteros   2
Muleros   8
Ganaderos   3
Cabrero   1
Pastores   2
Presbíteros   1
Hacendados   4
Barbero   1
Panadero   1
Quinquillero   1
Zapateros   3
Tablador   1
Mozo de casa   1
Arriero   1

AMA. Padrón de Habitantes 1821. Leg. 210. Elaboración Propia

 

Queda explícito que el estrato social mayoritario de la calle respondía al de clase asalariada, en contraposición a la valoración de mediados del siglo XVIII en la que destacamos que la mayoría de los vecinos podían clasificarse como clase media. Ya en los primeros años del la centuria decimonónica aparecen apellidos que mantuvieron la vecindad durante varias generaciones más, como la familia Estrada, que en 1821 conformaban el matrimonio de Diego Estrada, carpintero, y su mujer Ana Carretero[12]. A partir de la década de 1830 se establecieron varias tabernas en la calle. Una de ellas, erigida en la casa número 2 por Luís Jiménez en 1834, se mantuvo abierta durante más de un siglo[13]. El paulatino incremento del número de habitantes durante esa centuria se refleja en padrones como el de 1870,  donde se contabilizaron un total de trescientas quince personas morando en la calle[14].

Durante las primeras décadas del siglo XX se produjo un cambio de nomenclatura al otorgársele el nombre de calle Moret, que mantuvo durante varias décadas:

 

El Señor Pérez García propuso a la Corporación acordará para perpetuar la memoria del gran patricio e insigne estadista don Segismundo Moret, dar su nombre a la calle Monturque[15].

 

Con la nueva nomenclatura surcó los años de la primera mitad del siglo, periodo en el que se establecieron varios comercios y talleres que aparecen reflejados en el padrón de contribución industrial de 1926:

 

 CASA PROPIETARIO INDUSTRIA
Nº 4 Manuel Pino Gonzáles Café de 30 céntimos
Nº 28 Pablo  López Morales Café de 30 céntimos
Nº 5 Francisco Pulido Albalá Café de 30 céntimos
Nº 5 Francisco Pulido Albalá Taberna
Nº s/n Francisco Busto Serrano 1Prensa hidráulica a mano
Nº 58 F. Fernández Navarro Herrero
Nº 3 Rafael Valverde Linares Zapatero

 

AMA. Padrón de Contribución Industrial 1926. Leg. 483. Elaboración Propia

 

Dichos negocios se mantuvieron abiertos durante muchísimos años, prácticamente hasta después de la Guerra Civil, cuando se establecieron otros como la taberna de Miguel Carretero Ruiz o la tienda de embutidos de Alfonso Egea. Durante esas décadas mantuvo la disparidad geográfica en sus aceras, tal como refleja la numeración de las mismas: los números impares se circunscribían del 1 al 29, los pares se prolongaban del 2 al 66[16]. Superada la guerra y en el marco del cambio general de nomenclaturas que realizó la primera Corporación franquista, la calle Moret recuperó el nombre de calle Monturque[17], manteniéndose éste en la actualidad.

Durante los años finales siglo XX el tramo posterior a la intercepción con Mártires de Poley experimentó una profunda transformación al derribarse la cerca del exconvento y delimitarse nuevos solares y viviendas. Este hecho permitió la continuidad de dicha acera hasta alcanzar la nueva barriada que se comenzó a levantar en el paraje de la Dehesa Vieja. En esos años se abrieron en este lugar establecimientos de gran popularidad en el conjunto de la población como fueron los bares: “el Manicomio”; “el Ferrobús”; la ferretería del “Chano”; la Zapatería del “Conde”; la tienda de tejidos “los Buenos”, la herrería de “Pizarro”, etc. Durante dicho periodo tuvo vivienda y consulta de enfermos  en la calle el popular médico Diego Álvarez.

NOMENCLATURAS

 

CALLE VERACRUZ: esta nomenclatura la ostentó durante la segunda mitad del siglo XVI y primeras décadas del siglo XVII. Su cercanía geográfica a la antigua ermita de esta advocación motivó el que, tanto la calle como el paraje que circundaba la citada ermita se denominase calle Veracruz.

 

CALLE MONTURQUE: corresponde al nombre más primitivo con  que contó la calle y lo ostentaba ya cuando solo era el camino que conducía desde el Moralejo hasta la Cruz de Monturque, ubicada en la confluencia de dicho camino con el arrecife Real. Tras el paréntesis en el que se denominó Veracruz, volvió a rotularse con el nombre de Monturque, apareciendo como tal en los primeros padrones de habitantes de mediados del siglo XVII. Tras otro intervalo de tiempo en el que se denominó Moret, recuperó el de Monturque en 1944.

Según el profesor José Luís del Pino García es difícil dilucidar el significado del término Monturque al no existir otro similar en todo el territorio español. Aparece por primera vez en la Edad Media, concretamente en el siglo XII en la Geografía de España de al-Idrisi. En opinión de Arjona Castro es la versión árabe de un topónimo compuesto de dos vocablos latinos: mons (monte) y ruqa (roca). Su significado podría ser Monte de la Roca[18].

 

CALLE DEL HORNO DE DOS CAPILLAS: aunque no presponda a una nomenclatura oficial, diversos datos y noticias del siglo XVIII citan con esta denominación a una calle que bien pudo tratarse de la actual Monturque, cuyo primer inmueble (esquina con la calle del Carmen), correspondía al horno de dos capillas del Marqués de Priego. También existieron hornos de estas características en otros lugares del callejero, como en la calle la Mata, pero las noticias recopiladas al respecto inducen a creer que tal denominación se refería a la calle Monturque:

 

…pagar a Sebastián de la Cruz vecino de esta villa, al cual doy poder para la cobranza de ocho ducados y medio de los de almoneda usual, los cuales  reconozco deber por razón del arrendamiento de unas casas en esta villa en la calle del horno de dos capillas, linde con casas de Juan Martín Maestre y la alinde con la casa del cantillo para vivir en ellas un año….[19]  

 

 

CALLE MORET: segismundo Moret y Prendergast. Político español nacido en Cádiz en 1838 y muerto en Madrid en 1913. Entre 1886 y 1902 fue seis veces ministro en los gobiernos de Sagasti. Cuando este murió en 1903, intentó sucederle al frente del Partido Liberal. En 1905 obtuvo la jefatura del Gobierno, pero hubo de dimitir tras el atentado de Mateo Morral contra Alfonso XIII. Otras dos veces ocupó efímeramente la Jefatura del Gobierno.

 

 

 



[1] APS. Libro de Visitas Pastorales 1554 -1580. Capellanía de Juan de Lucena. S/C.

[2] Ibidem. Capellanía de Bartolomé Gracía. S/C.

[3] AMA. Acta Capitular 27 agosto 1572, Leg. 82.

[4] AMA. 26 febrero 1605, Leg. 83.

[5] Ibidem. 9 junio 1628, Leg. 87.

[6] APS. Pleitos y Censos perpetuos, 1556. S/C.

[7] AMA. Padrón de Habitantes 1651, Leg. 208.

[8] PALMA VARO, José. Apuntes para …, p. 319. Francisco Donaire Trexo nació en la villa de García, jurisdicción de Trujillo, obispado de Plasencia (Cáceres). Fue maestro de talla en madera, yeso blanco, piedras y jaspe. Ejerció estos oficios en Málaga desde donde marchó a Baena y posteriormente a Priego de Córdoba donde contrajo matrimonio con Ana Jiménez  Barranco en el año 1612. Trasladó su residencia a Aguilar en torno al año 1630, para trabajar en el exorno de la iglesia de los Carmelitas. Posterior mente acometió la decoración en yeserías de la capilla del Santísimo de la Parroquia del Soterraño. Tuvo nueve hijos, tres de ellos varones y seis hembras. Los varones no tuvieron descendencia, continuando este linaje en Aguilar los descendientes de las hijas.

[9] AMA. Padrón de Habitantes 1690. Leg, 208.

[10] AMA. Catastro de Ensenada – seglares, Leg. 395.

[11] AMA. Padrón de Habitantes 1771, Leg. 208.

[12] Ibidem.1821, Leg. 208.

[13] Ibidem.1836, Leg. 212.

[14] Ibidem.1870, Leg. 223.

[15] AMA. Acta Capitular 17 febrero 1913, Leg. 142.

[16] AMA. Padrón de Edificios y solares 1928, Leg. 471.

[17] AMA. Relación certificada de variación de nombres de las calles……., 7 junio 1944. Correspondencia salida. Leg, 789.

[18] LACORT NAVARRO, Pedro J.- LÓPEZ PALOMO, Luís Alberto. – DEL PINO GARCÍA, José Luís. Monturque desde sus Orígenes hasta el final de la Edad Media, p. 190. Ayuntamiento de Monturque.

[19] AHPC. Oficio 1 Fernando de Herrera, 14 de junio 1612, Sig. 6046.