DSCN3739Un antecedente histórico del actual recorrido procesional de la Virgen del Carmen.

En las vísperas de una de las procesiones de gloria más señeras y tradicionales de nuestro pueblo, la de la Virgen del Carmen, nos adentramos en los avatares sufridos por esta celebración a medidos de pasado siglo XX, y que, sin estar premeditados, se convirtieron en un precedente histórico del  recorrido que actualmente realiza la Titular de la iglesia del Carmen en su anual salida.

Desde sus orígenes en el siglo XXII, la carrera que andaba  la procesión Carmelitana coincidía con las calles del centro de la población, marcadas por el eje  Carrera-Moralejo. Así fue hasta la década de 1980, en la que distintas circunstancias determinaron que la cofradía optase por variar el antiguo y tradicional recorrido por el que efectúa en la actualidad,  que discurre  por el compás e inmediaciones del ancestral y desaparecido cenobio del Carmelo masculino de Aguilar.

Una crónica de la procesión de 1954, recogida en la Hojilla Parroquial que se editó en esa década,  nos descubre el anecdótico hecho de que, ese año, la procesión de la Virgen discurrió  de forma circunstancial  por las calles inmediatas a su templo, ya que las obras de la plaza del Marqués de Senda Blanca (Llano Coronadas) y José Antonio (Moralejo), impedían el paso del cortejo.

El texto no especifica el nombre de las calles alternativas, pero podemos valorar como hipótesis  que entre las mismas se encontraban: calle del  Carmen, Mercaderes, Vicente Núñez, Lorca, Monturque y Mártires de Poley. En ese tiempo aún no existía la Barriada de “los Pisos” ni la calle Andalucía.

Un hecho que los cofrades de hoy consideran tradicional e invariable, como es el que la Virgen procesione en su festividad, aunque sea día laborable, no se mantenía en aquellos años, ya que aunque la función principal de los cultos coincidía con la onomástica de la Virgen, la procesión tenía lugar en  el domingo inmediato posterior al 16 de julio. Con un lenguaje propio de la época la crónica relata así los cultos:

LOS CULTOS A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN.

Con inusitado esplendor y gran brillantez se ha celebrado en nuestro templo parroquial la novena a su Gloriosa Titular la Santísima Virgen del Carmen. La iglesia, que estaba profusamente iluminada, se ha visto todas las noches concurridísima de gran número de fieles deseosos de rendir testimonio de su amor y devoción a la Santísima Virgen. En el altar mayor, adornado con gusto extraordinario con gran profusión de luces y flores, se hallaba colocada la hermosa y venerada imagen de la Reina del Carmelo.

Culminaron estos cultos el día 16 por la mañana con una solemne función religiosa en la que innumerables fieles se acercaron a la mesa, estando el panegírico a cargo del señor cura párroco, quien con emocionadas y fervorosas palabras cantó las glorias de María Santísima del Carmen. Por la noche, al terminar los ejercicios del último día de novena se celebró un solemne besaescapulario en el que incontables feligreses rindieron a nuestra Madre este sencillo y cordial homenaje.

En la tarde del domingo 18 fue sacada procesionalmente la Sagrada imagen. Por impedirlo las obras de pavimentación que actualmente se realizan en el Paseo de Senda Blanca y calle José Antonio, este año se ha modificado el itinerario de la procesión que tal vez por primera vez en la historia, recorrió las más humildes calles de la feligresía. 

Concurrieron al acto numerosísimos fieles, escuchándose al paso de la Virgen fervientes oraciones y fervorosas súplicas, pruebas impalpables de sincera devoción y entusiasmo religioso. Ante las aclamaciones del pueblo, Nuestra Señora del Carmen regresó a su templo, cantándose entonces una solemne salve.

Aunque no lo explícita el texto, podemos afirmar que la Banda de las Escuelas Selesianas de Montilla fue la encargada de poner el acompañamiento musical a la procesión, ya que así lo hizo el año anterior. También conocemos que al frente de la cofradía estaba como hermana mayor o presidenta Antonia Córdoba Luque,  y como camarera Mª del Carmen Jiménez Castellano de Aragón.

Antonio Maestre Ballesteros