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Concluyeron en la jornada de ayer sábado 29 las actividades programadas por la Biblioteca Municipal para conmemorar la Semana del Libro y la Lectura con la presentación de  «Cuando atraviesas el fuego lamiéndote los labios», el último poemario publicado por el poeta y escritor aguilarense Rafael Calero. Una obra que amplía la ya extensa producción literaria de este autor, y que algunos han calificado como la muestra de su  poesía más onírica.

En una tarde rebelde de la primavera más  agitada de  olores, de sonidos, y de  música, con la brisa de última hora, la poesía de Rafael Calero se coló entre las vetustas paredes blanqueadas  de lecturas del viejo edificio del Pósito. La obra de un hombre, un poeta comprometido, coherente y sugestivo, que nos desgranó con su concluyente palabra algunos de los textos de su poemario en un ameno y enriquecedor acto.

SOÑÉ UN MUNDO SIN LIBROS

Soñé un mundo sin libros.
No había cuentos.
No había poemas.
No había historias eternas.
Nadie
jamás
había nombrado
a Cervantes
a Shakespeare
a Whitman
a Dostoievski
a Goethe
a Balzac
a Dickinson.
Nadie
jamás
había oído hablar
de Don Quijote
de Anna Karenina
de Madame Bovary
de David Copperfield
del Capitán Achab
de Romeo y Julieta.
Caminé y caminé sin rumbo
por calles abarrotadas de gente.
Vi panaderías y carnicerías.
Vi tiendas de ropa y perfumerías.
Vi bares y restaurantes.
Vi tiendas donde se podía comprar cualquier cosa
por extraña que fuera.
Pero no vi librerías.
No había personas leyendo
en los parques
ni en el metro
ni en la playa.
Y aunque pregunté aquí y allá
nadie entendía el significado
de la palabra biblioteca.
Al salir del trabajo
la gente consumía sin sentido
o se sentaba atontada
ante la pantalla del televisor
esperando a que la vida se apagara
poco a poco.
Nadie leía libros.
Nadie escribía libros
en aquel mundo sin libros.

(“Cuando atraviesas el fuego lamiéndote los labios”, Ediciones enemigo público número uno, 2017)