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La Federación Andaluza de Técnicos (FATE) denuncia problemas con el aparataje radiológico del Hospital de Montilla. En concreto, en una nota, hace referencia al “grave riesgo” para la vida de la población en el que pone, según su advertencia, la obsolescencia del mismo. La organización apunta en este sentido que desde hace años eleva su queja a la gerencia de la Agencia Pública Alto Guadalquivir, a la que pertenece el mencionado centro sanitario, acerca del “deplorable estado en que se encuentra el aparataje del Área de Radiodiagnóstico” del hospital.

El organismo indica que el principal foco de preocupación del personal técnico de este centro es el TAC, “que sufre continuamente averías debido a su antigüedad y uso”. “Este aparato, aparte de ser utilizado en pruebas programadas, es de vital importancia en diagnósticos urgentes y ya han sido numerosas las ocasiones en las que no se ha podido hacer uso de él en situaciones críticas”, señala la FATE.

 Sobre el uso de dicho aparato, la federación recuerda que una de las circunstancias más críticas en las que no se puede prescindir del diagnóstico mediante la imagen TAC es el conocido como código ictus. El ictus o infarto cerebral constituye la primera causa de mortalidad en las mujeres y la segunda en los hombres.

Además provoca el 10% de la mortalidad total (8% en hombres y 13% en mujeres), resalta la FATE, que añade que esta afección es la primera causa de invalidez permanente en el adulto. Al respecto, y en relación a su denuncia, remarca que “las autoridades sanitarias andaluzas, mediante el documento del Proceso Asistencial Integrado al respecto, marca que ante una sospecha de ictus debe realizarse un TAC al paciente antes de 45 minutos desde su llegada al centro hospitalario”.

Así, la FATE asegura que en el hospital montillano “ya se han dado casos de código ictus en los que el paciente ha tenido que ser trasladado a otro centro por estar averiado el TAC”. Un hecho que genera, apunta el organismo, un riesgo para la vida del enfermo y supone, por tanto, una “posible actitud negligente de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir”.

En junio de 2017, la FATE, con el respaldo de los representantes de los trabajadores de la agencia, denunció ante la empresa estos hechos, “haciéndolos responsables de cualquier perjuicio derivado de su retraso en actualizar el aparataje”. Una advertencia ante la cual la agencia afirmó “ser conocedora de la problemática”. “Aseguró que no se retrasaría su sustitución más allá de enero de 2018. A día de hoy el problema no sólo persiste sino que se agrava, lo cual, sin lugar a dudas, es una actitud temerosa que pone en riesgo a la población dependiente de este centro hospitalario”, añade la FATE sobre la actuación de la agencia.

El organismo lanza un aviso a la población adscrita al Hospital de Montilla, así como a los profesionales sanitarios, para “tengan muy presente esta problemática de cara al posible traslado de un paciente”. “La elección del hospital al que se remita puede ser decisivo para la vida del afectado, teniendo en cuenta que el retraso en una segunda derivación por no disponer de las pruebas diagnósticas por avería del TAC puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, concluye la FATE.

Cordópolis.