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Esta vez en Córdoba la tragedia ha pasado de perfil. Las recientes imágenes terribles de ríos de lodo, desesperación y, sobre todo, el dolor por una víctima mortal causan estupor y solidaridad con los municipios andaluces afectados, pero también reflexión. ¿Podría darse de nuevo un episodio similar en Córdoba? Quizás. La meteorología es imprevisible, pero las crónicas están ahí para advertir que Córdoba es susceptible de vivir inundaciones similares a las de estos días en Málaga y Sevilla.

¿Dónde? Pues según la información que maneja la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), la provincia cuenta con 27 áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (Arpsi). En toda Andalucía se contabilizan 109, lo que supone que en la provincia se localizan una de cada cuatro zonas en riesgo de inundación de toda la cuenca. En total, la CHG ha identificado en toda la provincia 210 kilómetros de cuencas potencialmente inundables.

CAÑETE DE LAS TORRES, CABRA, MONTURQUE O AGUILAR SON OTROS MUNICIPIOS CON RIESGO

 El pasado mes de mayo el Gobierno informó en sede parlamentaria de que el recién creado Ministerio para la Transición Ecológica “se encuentra próximo a adjudicar los trabajos de asistencia técnica para la elaboración” de la revisión de los mapas de peligrosidad por inundaciones. Según la normativa, estos documentos deben estar actualizados “a más tardar” el 22 de diciembre de 2019. A partir de ahí, se exige la revisión cada seis años. El proceso tiene una fase previa, una evaluación preliminar que debe realizarse antes de diciembre de este año. Desde el pasado mes de septiembre está disponible el documento borrador con la actualización de la evaluación preliminar del riesgo de inundación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

 

El documento cuenta con varias partes: una memoria, un anexo con los episodios históricos en los que se fundamenta -en buena parte- el riesgo de peligrosidad y también aporta fichas con los municipios susceptibles de estar en riesgo. Incluso señala el “tipo de consecuencias adversas” que puede tener una inundación en ese punto. Se analizaron los daños por las avenidas de 10, 100 y 500 años de periodo de retorno. Donde no hay estudios, se han llevado a cabo modelos para determinar las áreas de riesgo. La evaluación preliminar del riesgo de inundación (EPRI) se realiza en colaboración con Protección Civil, comunidades autónomas -la CHG se extiende por Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia, Ceuta y Melilla- y el Estado.

En el caso de la provincia de Córdoba, en este documento de revisión de la EPRI se identifican 27 zonas susceptibles de sufrir una inundación, bien fluvial -por desbordamiento- o pluvial -lluvias torrenciales-. El arroyo Salado, que atraviesa Montilla, Montalbán o Santaella, es el que cuenta con una mayor longitud en riesgo de inundación, con 32 kilómetros, y debido a su mal encauzamiento son habituales sus riadas. Le sigue la confluencia del Guadalquivir y el Genil en Palma del Río, con algo más de 22 kilómetros de cuencas en riesgo.

Como tramos significativos, el documento también recoge los 21,44 kilómetros del río Lucena en la localidad homónima; los 19,7 kilómetros del Guadalquivir a su paso por la capital, aguas arriba, más los 9,2 aguas abajo, o 16,49 kilómetros que describe como la Vega. En la capital, además, habría que incluir 12,13 kilómetros inundables en Villarrubia y otros 4,14 en El Higuerón. Cañete de las Torres, Peñarroya-Pueblonuevo, Cabra, Monturque, la pedanía de Morente en Bujalance, Pedro Abad, Aguilar de la Frontera, Castro del Río, Preigo de Córdoba y Villa del Río son otras localidades cordobesas clasificadas en la EPRI.

Eso es lo que figura en el actual mapa de peligrosidad, aunque el documento recoge una apostilla de la Comisión Europea que señala que “no queda claro el impacto del cambio climático”, que “podría provocar un aumento de la frecuencia de las inundaciones en el futuro, pero sin afectar a su magnitud”.

Para la valoración de los daños se analizaron las zonas potencialmente inundables, se incluyeron las infraestructuras, bienes o espacios protegidos en esas zonas. También se tuvo en cuenta el cambio de los usos del suelo. Otro elemento empleado son los datos del Consorcio de Compensación de Seguros o los episodios históricos. En este sentido, el informe destaca que las inundaciones son las catástrofes naturales de “mayor impacto” en la demarcación hidrográfica, la tiempo que un fenómeno “de gran complejidad” hidrometeorológica, territorial, económica y ambiental. A esto se suma la “pluralidad” de administraciones públicas, tanto en lo que se refiere a sus niveles estatal, autonómico y local, como desde el punto de vista sectorial de las competencias.

Estas anegaciones, en todo caso, tienen una incidencia “muy desigual”. La región que presenta mayores problemas es la oriental, donde se concentran el 66% de todos los puntos de riesgos por “la intensidad y torrencialidad de las precipitaciones características, lo abrupto del relieve, la desprotección forestal y una acusada erosión”. Así, el eje del río Genil “representa la mayor zona de riesgo”. En el segundo grupo se encuentra el eje del Guadalquivir, que concentra los riesgos de inundaciones de Córdoba, Jaén y Sevilla, lo que suma el 23% de todos los puntos de riesgo.

El Día de Córdoba.