Explorar0026

Todavía viven muchas personas  que asistieron a proyecciones de películas o espectáculos artísticos en el desaparecido Teatro Español. Otros, algo más jóvenes, llegaron a conocer el interior del edificio teatral, aunque ya clausurado, y recuerdan la zona de butacas, palcos, plateas, gallinero, etc., y  también, y sobre todo, el monumental arco de proscenio, o boca del escenario; cerrado por un artístico telón.

El Teatro Alfonso XIII, como se denominó originariamente, fue construido por el alcalde  Vicente Romero en la década de los años veinte del pasado siglo, tratándose de un edificio privado. No pasó a propiedad municipal hasta la década de los años ochenta, en la que, ya  clausurado y en una situación arquitectónica muy precaria,  fue permutado por el Ayuntamiento (siendo alcalde Juan José Poyato), por los terrenos del antiguo colegio que existía en el Camino Atajadillo (calle Moriles), con el objetivo de poder ser restaurado.

Finalmente, y tras muchos avatares, fue derruido hace algunos años por los mandatarios socialistas, incapaces de gestionar su rehabilitación. Hoy, cuando parece despertar el interés porque  Aguilar vuelva a contar con un Teatro, traemos a esta Sección el  recuerdo del añorado Teatro Español, cuya memoria perdura en las fotografías antiguas que nos remiten a las imágenes vividas por nuestros mayores.