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El precio del aceite de oliva no remonta. Y la patronal y los agricultores empiezan a perder la paciencia. En la última semana, los precios se mantuvieron estables, pero algo más bajos, con unas cotizaciones que ya de por sí no son las esperadas. El litro de virgen extra, por ejemplo, ronda los 2,70 euros, cuando los olivareros estimaban que a estas alturas de la campaña debería superar ya los tres euros.

Según el último balance de precios, el kilo de aceite de oliva bajó una media de algo más de un céntimo de euro por kilo en origen, con ligeros repuntes al alza en el caso del virgen y el lampante. En cuanto a las salidas, sin embargo, fueron casi un tercio menores a las de la semana anterior.

Y la patronal ha empezado a perder la paciencia. Asaja ha señalado el descenso del precio del aceite de oliva durante buena parte de este año y ha defendido la necesidad de contar con mecanismos de autorregulación del mercado, entre los que ha destacado la concentración de la oferta a través de grandes grupos cooperativos e industriales como “modo de poder regular los precios en caso de campañas excedentarias”.

Así se ha puesto de relieve este jueves en la presentación del balance agroganadero de 2018 en Jaén, que ha contado con la presencia del secretario general, Francisco Molina; el gerente y portavoz, Luis Carlos Valero, y el jefe de los Servicios Técnicos, Cristóbal Gallego. Doce meses en los que “se ha invertido” la situación que se planteaba a finales de 2017, cuando se hablaba de pocas lluvias y de buenos precios para el olivar, según ha informado la organización agraria.

“Si por algo recordaremos a 2018 es por la inmensa cantidad de agua que ha dejado en nuestros ríos, pantanos y campos y que, consigo, ha arrastrado el precio del aceite. Un precio que comenzó a bajar y que no ha terminado de repuntar frente a una buena cosecha para nuestro país, pero una falta de aceite manifiesta en el resto de países productores”, ha comentado.

Cambios políticos, “incertidumbres” frente a la nueva Política Agraria Común (PAC), “ataques” a la caza o “situaciones kafkianas” como la que rodea a la presa de Siles, que sigue sin prestar servicio más de tres después de su inauguración, son otros de los asuntos resaltados en el balance de Asaja-Jaén sobre este ejercicio.

En cuanto a la campaña de aceite de oliva 2017-2018, terminó con una producción mundial de 3.300.000 toneladas. En España se produjeron 1.260.000 toneladas, un ligero descenso del tres por ciento con respecto a la anterior. En Andalucía la producción fue de 952.433 toneladas, lo que supone el 76 por ciento del total nacional, mientras que la de Jaén fue de 391.703 toneladas de aceite de oliva, el 40,9 por ciento del total andaluz.

Las salidas totales al mercado fueron de 1.350.000 toneladas, con una media mensual de 112.000 toneladas de aceite comercializadas, lo que dejó un enlace de 375.000 toneladas. Sobre los precios, y según los datos de los últimos boletines del Ministerio de Agricultura, “fueron un 24 por ciento más bajos que la media de la pasada campaña”.

El descenso del precio de salida de aceite al mercado fue paralelo a las importantes lluvias que registradas desde el pasado febrero. No en vano, el año hidrológico registró más de 700 litros por metro cuadrado de media en la provincia de Jaén.

De cara a actual la campaña 2018-2019, desde Asaja-Jaén se ha aludido al aforo de la Junta presentado en octubre que prevé una producción para Jaén de 685.000 toneladas de aceite en la provincia, un 74,9 por ciento más que en la anterior. Se trata de una cifra muy próxima a la de la cosecha récord, la del periodo 2013-2014.

La producción prevista para Andalucía será de 1.339.712 toneladas, un 39 por ciento más que el año pasado. La producción de España, actualizados según los últimos datos del Ministerio, se cifra en 1.600.000 (un 23 por ciento más) toneladas y la mundial en 3.064.000 toneladas, según datos COI, un supone un 7,6 por ciento menos de producción debido a las bajas estimaciones de cosecha de los países como Italia, Grecia o Túnez.

Granero

“Con estos datos, Andalucía y España se convertirán un año más en el granero de producción de aceite de oliva del mundo. De ahí la necesidad de contar con mecanismos de autorregulación del mercado de cara a ésta y a futuras campañas”, ha subrayado la organización, desde la que se ha aludido a la citada concentración de la oferta a través de grandes grupos cooperativos e industriales.

Con respecto a los primeros meses de esta campaña (octubre y noviembre, ya que de diciembre aún no hay datos oficiales), ha apuntado el retraso en la recolección. De hecho, la producción alcanzada durante el primer mes fue de 7.100 toneladas, la más baja hasta esta misma fecha de las últimas cinco.

Este retraso estuvo acompañado “de un descenso notable” en los rendimientos que en octubre eran de tan sólo 11,59 por ciento de media. En el segundo mes de campaña se produjo aún muy poco aceite. Apenas 102.000 toneladas. La comercialización fue de 110.000 toneladas que, sumadas a las del mes anterior, suponen un total de salidas al mercado de 227.000 toneladas de aceite. Se trata una cifra muy similar a la media de las seis últimas campañas

“En cuanto a los precios, y pese a un repunte al inicio de campaña motivado por las bajas existencias, no han logrado estabilizarse tras la bajada que comenzó el pasado mes de marzo”, ha incidido Asaja-Jaén.

Así, el aceite “sigue un euro más bajo por kilo en origen que el año pasado en estas mismas fechas, a pesar de que, según las previsiones mundiales, hará falta todo el aceite producido en Jaén debido a la escasez de producción que se prevé en otros de los principales países productores”.