img416

En el viaje al pasado que nos permite realizar esta bella instantánea  nos retrotraemos a  un Viernes Santo de  finales de la década de los años sesenta del pasado siglo XX. Desde uno de los  balcones de las primeras casas de la calle Carrera hemos contemplado el paso de la cofradía e imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, y ahora  permanecemos embelesados escuchando a los componentes del Imperio Romano interpretar los acordes de sus marchas de cornetas y tambores, a la vez que cerraban la  comitiva nazarena. Justo detrás, en la Plaza del Carmen, rotulada en aquellos tiempos con el nombre del General Juan Gutiérrez Cámara, aparece la cruz de guía y faroles que abría el cortejo de la cofradía de la Virgen de la Amargura.