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La calle Ancha se alinea sobre el trazado del antiguo camino de los Puertos, conocido posteriormente, a partir del siglo XVI, como camino de La Puente Don Gonzalo, en cuyos márgenes se formaría, a mitad del siglo XVIII, una calle que se denominaría originariamente con el nombre de Ancha de la Veracruz. Más de 300 años formando parte del callejero local hace que su calzada haya sido testigo del paso de varias generaciones de vecinos que han dejado en ella momentos plagados de vivencias e historia que esconden un sinfín de secretos.

La Fuente Nueva fue desde el origen de la calle, y con anterioridad incluso a esta, el eje de su desarrollo urbano y el elemento más significativo de la misma, hecho que le ha otorgado siempre un cierto embrujo y romanticismo al paraje donde se ubica. Muchas ha sido las reformas que ha experimentado este lugar a lo largo de los tres siglos transcurridos desde que se alinearon las primeras casitas junto a la ermita de la Veracruz (génesis de la calle), pero si algo la identificado desde tiempos remotos es la presencia en su entorno de numerosos árboles que aliviaban del calor del estío veraniego a sus moradores y transeúntes.

En esta fotografía del primer tercio del pasado siglo XX se aprecia que la arboleda se ubicaba incluso en el centro de la calzada, ya que la anchura de la misma permite la coexistencia de tres hileras de árboles. Actualmente esta calle está sufriendo una profunda reforma, y quizás hubiese sido muy  beneficioso para todos el haber tenido en cuenta estas añejas fotografías  para aleccionarnos con la sabiduría de los más viejos.