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El tiempo permitió finalmente que la esperada  Magna Nazarena, que reunió en la calles de Córdoba a  31 imágenes de la capital y distintos municipios de la provincia, se celebrase con normalidad, convirtiéndose en un acontecimiento  que permanece ya en la memoria de quienes  vivieron  la procesión extraordinaria con motivo de la también excepcional exposición ‘Por tu Cruz redimiste el mundo’ en la Mezquita Catedral. Un recuerdo grabado a fuego, sobre todo para las hermandades participantes de los distintos pueblos.

En el Compás de San Francisco se emplazó la cruz de guía de la cofradía del Nazareno de Aguilar  cuando  el reloj marcaba las 20 horas, y tras una larga espera por el retraso acumulado, el cortejo se puso en marcha llevando a la Sagrada Imagen por la calle San Fernando y el Puente de Miraflores  hasta alcanzar la Calahorra, por donde se accedió al Puente Romano. A la salida del Compas, y ante el monumento a San Rafael del Puente, Jesús Nazareno impartió la bendición  a las personas que seguían su recorrido, la mayoría de ellas aguilarenses que arroparon a la cofradía en gran parte del trayecto hasta la Puerta del Puente, donde comenzaba la zona reservada para las sillas.

Causó admiración en quienes no conocían la imagen Nazarena de Aguilar la excelsitud del conjunto que forma el paso  y la valiosa imagen, así como el rico ajuar que la exorna. Sin duda, la mejor túnica, cruz y corona de cuantas se vieron en las calles de Córdoba ayer fue la del Nazareno del Soterraño. El Nazareno de Priego, obra de Pablo de Rojas y el Nazareno de La Rambla del insigne Juan de Mesa, junto al Nazareno aguilarense, cuya autoría se atribuye al granadino José de Mora, constituyeron la trilogía más sobresaliente del conjunto de Nazarenos que desfilaron ayer en Córdoba.

Las condiciones meteorológicas fueron las idóneas, sin embargo, no fue tan numerosa -o al menos eso se percibió- la afluencia de público como en un inicio se vaticinó. Aun así la Magna Nazarena resultó un éxito a excepción de algunos desajustes horarios. Sea como fuere, la tarde noche se desarrolló con normalidad y sobre todo de modo muy especial para quienes habían acudido desde otros municipios para acompañar a los titulares de sus hermandades, todos bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

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