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Cuando vivimos los primeros momentos o fases que alivian el confinamiento que estamos sufriendo durante los dos últimos meses a causa del estado de alarma provocado por la pandemia del Covid-19, y son ya los más pequeños los que pueden disfrutar de salir, aunque sea de forma limitada y controlada a la calle, esta imagen, lejana en el tiempo, ya que pudo tomarse en la década de los años sesenta del pasado siglo XX, nos muestra a un grupo de personas vinculadas al colegio de La Milagrosa (las monjas) situado en el Hospital, que habían salido de excursión a los pinitos del Castillo.

Nadie duda de la potencia evocadora de las imágenes ya que está ampliamente estudiada, a través de ellas se puede verbalizar e incluso rescatar de la memoria recuerdos olvidados e historias que forman parte de la memoria individual y colectiva. En ese sentido, la imagen fotográfica es una buena herramienta para promover el discurso histórico y la memoria de cualquier persona. Fotografías como esta evocan la memoria que forma parte de quienes vivieron y conocieron los avatares de dicho colegio.