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Expertos en medicina preventiva insisten en limitar las mascarillas a sitios cerrados donde no se pueda garantizar una separación física y avisan de la falsa seguridad que puede generar el uso de guantes

España entra en la desescalada y, en las próximas semanas, el confinamiento en casa se flexibilizará poco a poco. Desde poder salir a pasear o a hacer deporte el próximo sábado hasta sentarse en la terraza de un bar —con la distancia de seguridad pertinente— o ir a casa de unos amigos a pasar el rato. Las medidas de seguridad, no obstante, han venido para quedarse y los expertos en medicina preventiva y salud pública insisten en no bajar la guardia y, a la hora de salir a la calle, mantener el distanciamiento social y la higiene extrema de manos para evitar nuevos contagios.

¿Hay que llevar mascarilla cuando se salga de casa?

Sí, si se accede a espacios cerrados o donde no se pueda garantizar el distanciamiento social. El Gobierno señala que su uso es “altamente recomendable” para lugares cerrados, centros de trabajo y el transporte público. En la calle o sitios al aire libre, si no hay aglomeraciones, no es necesaria. “En la calle no hace falta. Los asiáticos la usan porque es una práctica que tienen incorporada en su cultura, pero nosotros no”, matiza Jesús Molina Cabrillana, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph).

Una mascarilla higiénica, que tiene una eficacia menor que la quirúrgica, es suficiente. Los preventivistas recuerdan que esta es una barrera física, pero aunque se lleve puesta una mascarilla, hay que seguir manteniendo, en la medida de lo posible, la distancia social.

¿Los guantes son necesarios?

No. E incluso pueden ser contraproducentes, alertan los expertos. “Pueden dar falsa sensación de seguridad. Si toco una superficie contaminada y luego me toco la cara, no sirve de nada”, avisa Molina Cabrillana. Quizás, agrega, se podrían usar los guantes de plástico en el supermercado —como los que ya se usaban antes para coger fruta o verduras—, pero “no tiene sentido” usar guantes de látex de forma habitual para salir a la calle.

¿Es necesario portar gel hidroalcohólico encima para limpiarse las manos habitualmente?

De entrada, no es necesario, aunque los preventivistas admiten la controversia en este punto. Molina Cabrillana justifica que las soluciones hidroalcohólicas funcionan sobre manos limpias, así que lo más importante es reforzar la frecuencia del lavado de manos con agua y jabón.

¿Hay que guardar la distancia de seguridad en la calle?

Sí, aunque los expertos advierten que al aire libre el riesgo de transmisión se reduce. También es muy difícil infectarse si una persona se cruza con otra, a no ser que estornude o tosa justo en ese momento. “Cuando hablamos de transmisión del virus, hay que tener en cuenta la proximidad y el contacto. Por la proximidad, se pide mantener la distancia de 1,5 metros entre personas, pero si me cruzo contigo no pasa nada. Porque también influye el contacto: yo puedo estar guardando la distancia, pero si estoy con una persona varias horas en un sitio cerrado y sin ventilación, tengo más riesgo de infectarme”, apunta el preventivista de la Sempsph.

Para correr o hacer deporte, el Gobierno recomienda, por ahora, la actividad individual. “Si voy corriendo, aumenta la frecuencia respiratoria y también la posibilidad de desprender partículas virales”, señala Molina Cabrillana. Los preventivistas indican que la distancia de seguridad de 1,5 metros es suficiente y “no hay evidencia científica” de que tenga que ser más. Molina Cabrillana rechaza, no obstante, la recomendación de hacer deporte con mascarilla porque tampoco hay elementos científicos que sugieran su necesidad.

¿Qué hay que hacer al llegar a casa?

No es necesario ni dejar los zapatos en la puerta, ni lavar la ropa a 60 grados, ni ducharse de arriba abajo. Lavarse las manos con agua y jabón es suficiente. “Lo de lavar la ropa se recomendaba para los aislamientos domiciliarios, cuando había una persona que había dado positivo. Pero, en este caso, no hay justificación para ello”, apunta el portavoz de la Sempsph.

Desinfectar algunos objetos, como las gafas o el teléfono móvil, también es una práctica que, según los expertos, sería conveniente empezar a adquirir como rutina. “Esto será una de las cosas que cambie en la nueva normalidad, pero para este y otros microorganismos. Hay que replantearse las medidas de seguridad”, apunta Molina Cabrillana.

La higiene de manos y el distanciamiento social son, en resumen, las líneas básicas para unas salidas seguras. Pero los expertos apelan también al sentido común al aplicar estas medidas de protección y evitar los excesos. “La higiene de manos es importante, pero cuidado con caer en un trastorno obsesivo compulsivo que te condicione la vida. Y lo mismo con las salidas a la calle: no pasa nada si te cruzas con una persona por la calle. Hay que tener cuidado con las conductas obsesivas porque puede ser contraproducentes”, avisa el preventivista de la Sempsph.