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Debía correr las primeras décadas del pasado siglo XX cuando se tomó esta instantánea de un grupo de cazadores en el paraje conocido como “La Serrezuela” del cortijo de Don Pedro. El nutrido grupo lo integraban parte de la élite social del pueblo, capitaneados por uno de los personajes más relevantes de esa época, como fue, Ricardo Aparicio y Aparicio (situado en el centro con gorro blanco).

Había nacido en Enguera, Valencia, en  1860 – y siguiendo la corriente migratoria que se generó en el último tercio del siglo XIX y principios del XX, de potentados y grandes comerciantes castellanos, vascos y valencianos hacía Andalucía, se afincaría en nuestro pueblo,  donde falleció el 3 de mayo de 1939.

Ejerció la carrera política como miembro del Partido Liberal, fue elegido diputado al Congreso por el distrito de Chelva en las elecciones generales de 1905 en sustitución de Gil Roger Vázquez, pero no llegó a presentar la credencial para tomar posesión del escaño. En las elecciones generales de 1910 fue elegido diputado por el distrito de Córdoba. Fue gobernador civil de Badajoz, Granada y Alicante, y alcalde de Aguilar de la Frontera.

Fue, quizás, el más destacado de los numerosos terratenientes que moraban en el pueblo en el primer tercio del siglo XX, y rodeado de ellos posó para esta fotografía, en la que, además de mostrar la alcurnia de “los señoritos de Aguilar”, se pone de manifiesto cómo en aquellos tiempos, aun se podía contemplar espacios naturales que preservaban masas forestales típicas del bosque Mediterráneo.