El próximo día 19 de octubre es el día del troll. ¡¡¡¿?!!!. Bueno, ¿y qué?.

Pues para los que aún no lo conozcan, como troll, además de esos monstruos que aterrorizaban a David el Gnomo en la serie de dibujos animados, se conocen a aquellas personas que entran en los comentarios de los blog provocando intencionadamente a los usuarios o lectores, con fines diversos y que dependiendo de la temática del artículo o del blog en sí, actuarán de una forma u otra en busca de su fin. Su origen etimológico evoca la idea de «morder el anzuelo» (troll es un tipo de pesca en inglés).

En “aguilardigital.es” los asiduos al blog seguramente, con la descripción anteriormente expuesta, ya puedan identificar algunos de ellos, los cuales más que aportar, buscan dinamitar determinados artículos u opiniones reflejadas en los comentarios.

Sin embargo el motivo de este pequeño artículo (“pa no cansar”) no es hablar de los “troll de Internet”, si no de una de las consecuencias que provocan: “el pique”

En nuestra sociedad identifico varias situaciones, que no es necesario ser un experto para detectarlas, en las que perdemos los papeles con mucha facilidad. La primera por excelencia, para mi, es cuando te pones al volante, en esta situación parece que te transformas y que dejas de ser tu. Insultas, te cabreas, das clases de como circular a los que ves a tu alrededor y Dios quiera que no tengas un roce con el coche, que el estallido es total… hasta te pueden matar.

Otras situaciones de “pique” son la política, el fútbol, … pero sin embargo la que me trae a colación es la de los comentarios en el blog. ¿Habéis observado lo fácilmente que se pica la gente en los comentarios?, a veces es hasta surrealista. Si no quieres provocar, lo cual es normal, debes ir con pies de plomo a la hora de escribir el artículo o comentario, para que no se mal interprete. Ejemplo de esto último lo hemos podido ver en este joven blog.

Pero la cuestión es, ¿qué hacer cuando alguien te contesta al estilo troll?, aunque en algunos casos no sea cociente de que se encuentra dentro de esta clasificación. El sentido común aconseja evitar alimentar a los trolls respondiendo. Contestar a un troll lleva a la discusión inevitablemente y le da el triunfo de la atención deseada.

Sin embargo en mi opinión ningún comentario tipo “trolls”, que busque el pique, debe dejarse sin contestar ya que una persona rechazada por un grupo social, aunque sea en Internet, puede entrar en guerra hacia el blog, buscando molestar o enfadar aún más a sus comentaristas y /o articulistas, perpetuándose así su existencia.

Por tanto mi consejo, para el que lo quiera, es contestar aclarando y reforzando las ideas expresadas en el comentario o artículo, profundizando en ellas si fuese necesario, pasando de las provocaciones que pueda hacer el troll, tanto en sus ideas como en su vocabulario y no caer en la irresistible necesidad de contestarle “como crees que debería merecerse”, actitud que acrecentaría y daría el triunfo al troll.

Por ello, recuerda que las palabras se las lleva el viento, pero los comentarios en el blog quedarán escritos y seguramente te gustará ver un comentario tuyo, redactado con buen gusto, debajo de alguien que no supo contener sus instintos o quiso provocarte.

José Miguel de la Rosa Sánchez.

Imagen: En la imagen que ilustra el artículo, la pecera representa la “O” de octubre y el pez tan grueso, que no cabe dentro de la pecera, representa  a un troll, al que el 19 de octubre debe atenderse, alimentarlo y engordarlo hasta que reviente, ya que, según el autor del dibujo,  tienen el mismo cerebro que los peces.

El autor es el dibujante J.R. Mora y la imagen ha sido publicada bajo las condiciones expresadas en su blog.