Casi ocho años han pasado desde que se realizaron las primeras gestiones encaminadas a construir el nuevo Centro de Salud  de Aguilar. Aún era alcaldesa Carmen Flores  cuando se mantuvieron las reuniones iniciales y se realizaron las primeras gestiones con este fin Un proyecto demandado por los ciudadanos y apoyado por todos los Grupos Políticos ante los graves problemas que presentaba el antiguo.

Quien no conozca los entresijos de la administración creerá que el tiempo transcurrido puede ser excesivo, pero la lentitud burocrática hace interminable la laboriosa tramitación que conlleva un proyecto de estas características.

Como cualquier otra obra municipal, su realización ha comportado varias controversias originadas por la diversidad de criterios mantenidos al plantear cada Grupo Político su posicionamiento  en cuestiones como determinar el lugar de ubicación, etc,. En este sentido, y auque cada Partido aportó diversas propuestas, se llegó al consenso de que debía de construirse dentro del casco urbano para facilitar que los usuarios, principalmente las personas mayores, pudieran trasladarse a él sin tener que utilizar vehículos.

El lugar designado por la Consejería de Salud fue los terrenos colindantes a la Plaza de Abastos. Decisión que introdujo un nuevo elemento de discordia ya que la Oposición  demandaba la realización de aparcamientos subterráneos para solventar la problemática que se generaría ante el escaso espacio destinado a este fin, además de compartirlo con otro servio municipal importante como es la plaza de Abastos. Finalmente no se realizaron los aparcamientos.


La misma cuestión afloraría poco tiempo después a raíz de la aprobación del  proyecto de reforma de la travesía de la  Nacional 331, proyecto en el que la Oposición pidió que se incluyese dos plantas de aparcamientos públicos en los terrenos existentes frente a la muralla, destidos para los usuarios y trabajadores del Centro de Salud. Nuevamente el Equipo de Gobierno impuso su criterio y sólo se construirá una planta en la parte de abajo, dedicándose la de arriba a jardín.

Otro de los puntos de desencuentro entre al Gobierno Municipal y la Oposición con respecto a este proyecto ha sido la reivindicación de que el nuevo Centro contase con una segunda unidad de emergencias ante la situación de abandono que se produce cada vez que los profesionales tienen que abandonar el edificio para atender a enfermos en sus domicilios. Finalmente, y aunque el alcalde había hecho público la posibilidad de que se consiguiese dicha reivindicación, no ha sido así.

Que duda cabe que la inauguración del nuevo Centro de Salud es una buena noticia para todos los aguilarenses. Las mejoras sobre el antiguo son más que evidentes, (se ha pasado de 987 metros cuadrados a 2.240, de 17 consultas a 21, servicio de radiología, sala de cirugía menor, etc.), pero arrastra dos carencias que, según mi opinión, suponen un importante déficit que impide que sea un proyecto optimo: la falta de aparcamientos –que ya está ocasionando  problemas-   y la necesidad de la segunda unidad de emergencias .

Antonio Maestre Ballesteros