Sin duda una de las empresas más significativas, y casi la única, con que contaba nuestro pueblo en la década de 1950 y 1960, correspondía a la denominada “el Calmante Vitaminado”, fundada por Diego Pérez Jiménez en los salones altos de la farmacia que regentaba dicha persona en el Llano de la Coronadas.


La empresa, dedicada a fabricar y comercializar las famosas pastillas, empleaba mayoritariamente a mujeres, tal como muestra esta fotografía tomada en la azotea del edificio de la farmacia en torno a 1960.


Fotografía cedida por Nisi Tendero.