Tal como recoge el texto de la fotografía, la instantánea muestra a las trabajadoras de la bodega “Benavides     Burgos”  en 1940. Fue tomada en el patio de la fábrica (actual pasaje Palma Varo entre la calle Carrera y Tercia) y en ella destaca también la presencia de dos hombres: el más mayor era un trabajador de la casa, y el que aparece sentado,  el encargado y capataz de la bodega, Manuel Sierra Navarro.

 De origen jerezano, Manuel Sierra desempeño una gran labor como  experto en la elaboración de  vinos, así como en la faceta de  empresario, participando en la fundación de una serrería para fabricar cajas de madera para el vino. Pero si en algo destacó sobremanera ,  fue en su implicación directa en le mundo cofrade de Aguilar. A su empeño y trabajo se debe, en gran medida, la revitalización estética que experimentaron, en la década de 1950-1960, todas las cofradías locales, inspirada en la estética de las cofradías sevillanas que él conocía perfectamente.