¿Quién sabría decirme lo que tienen en común las siguientes personas: Florencio Ruz Bascón, Mercedes Fernández Sanz, Agustín Martín, José Luis Lechado, Enrique González Peralbo, Francisco Palomares, Luis Enrique Sánchez, María José Yebras y Javier Reyes? Existen varias respuestas que podríamos dar por válidas. Veamos.

a)    a) Todos ellos viven en la provincia de Córdoba.

b)    b) Todos ellos militan en el PSOE.

c)    c) Todos ellos han sido concejales o alcaldes de sus respectivos ayuntamientos

d)    d) Y por último, la más inquietante: Todos ellos ocupan cargos de libre designación (también conocidos como cargos de confianza y más prosaicamente como “enchufados”) en la Diputación de Córdoba, que preside el socialista Francisco Pulido.  

Según una noticia publicada recientemente por el diario ABC, Florencio Ruz Bascón (ex alcalde de Montalbán) es asesor de Hacienda y Desarrollo Tecnológico; Mercedes Fernández Sanz (ex alcaldesa de Hornachuelos) ayuda a Pulido en temas de Desarrollo Económico y Planificación Estratégica y Agustín Martín (ex alcalde de Fuente Obejuna) lo hace en temas relacionados con la Innovación y Patrimonio Histórico-Artístico. Todos ellos, en julio de 2007, cobraban un sueldo de 40.816 euros anuales. No está mal. Sigamos. José Luis Lechado fue alcalde de Iznájar y ahora es Jefe del gabinete. Es por ello que en 2007, su sueldo era de 54.435 euros anuales. Es lógico que siendo jefe de algo cobre un poco más.

Por su parte, Enrique González Peralbo es asesor de Formación y Empleo, aunque perdió las pasadas elecciones municipales en Dos Torres. Francisco Palomares es primer teniente de alcalde de Villafranca de Córdoba y en la Diputación asesora a su Presidente en temas de Infraestructuras y Desarrollo Sostenible. Luis Enrique Sánchez es el experto en Comunicación e Imagen, mientras que su compañera de partido María José Yebras es la asesora de Igualdad y Desarrollo Social y teniente de alcalde de Bujalance. Y cerrando el grupo, nos encontramos a Javier Reyes, que fue concejal en el ayuntamiento de Posadas y ahora es secretario particular del presidente.

Según el redactor de la noticia, y cito textualmente “La Diputación dedica más de un millón de euros brutos (seguridad social incluida) a pagar las nóminas del personal de confianza.” Es decir, a los cordobeses y cordobesas la bromita de Pulido les sale al año por un millón de euros. Por cierto, entre ese personal de confianza, también hay cargos del Izquierda Unida y del Partido Popular, aunque como no tienen la responsabilidad de gobernar, les corresponden bastantes menos. Para más inri a los queridos asesores de Francisco Pulido, que tan bien pagados están, no se les ve por el Palacio de la Merced con mucha frecuencia, y a algunos de ellos, con bastante poca frecuencia.

¿Qué es lo primero que piensa uno cuando lee una noticia de este tipo? No sé vosotros, pero mi primera sensación es que esta gente tiene la cara muy, pero que muy dura. No conozco personalmente a ninguno de estos individuos, pero supongo que entre ellos habrá maestros, comerciantes, funcionarios de ayuntamiento, gente que trabaja en el campo o en la ganadería, en fin, trabajos que, tal y como está el patio, no están nada mal. Y sin embargo, ninguno de ellos quiere volver a su puesto de trabajo después de haber pasado por la política. Y mi segundo pensamiento es que los políticos nos toman el pelo de manera descarada. Sin cortarse ni un pelo (valga la redundancia). Y la ciudadanía se lo traga sin decir ni . En estos tiempos en los que estamos inmersos en una crisis económica brutal, a los dirigentes políticos se les debería de caer la cara al suelo de vergüenza por malgastar el dinero de todos de esta manera. Pero no os preocupéis, que no se le cae a ninguno. Por cierto, ya nos han dado una pista para que nos hagamos una idea de dónde van a acabar algunos paisanos. Se admiten apuestas.

Rafael Calero Palma

Imagen: www.cordobainformacion.com