Uno de los servicios más importantes que ha prestado el Ayuntamiento desde los tiempos más remotos es el del abastecimiento de carne a la población. Para ello contaba desde la Baja Edad Media con un Matadero Municipal que a lo largo de los siglos se ha ido ubicando en varios sitios estratégicos de las inmediaciones el casco urbano. Esta actividad se mantuvo hasta finales de la década de  1980, contando el Ayuntamiento con varios trabajadores para realizar esta labor.

En esta  curiosa fotografía, que podemos fechar en la década de 1960,  aparecen los últimos matarifes del antiguo Matadero Municipal delante del carro con el que se repartía la carne por las tiendas y  Plaza de Abastos. Desconocemos si la persona mayor que aparece junto a los matarifes corresponde al veterinario de aquellos años.