Coincidiendo con el periodo de la vendimia que ahora iniciamos- aunque ya no queden casi viñas-, mostramos en nuestra sección de  imágenes vividas dos estampas típicas de esta labor tal como se realizaba hace ya más de medio siglo, cuando las uvas cortadas se acarreaban y trasladaban a las lagaretas en mulos y borricos, y para su trasporte se utilizaban grandes cestas de vareta. Tal como se advierte en la  fotografía, ésta fue tomada en el patio del lagar de Nuestra Señora del Carmen, actual bodegas Toro Albalá, levantada sobre el edificio de la primitiva central eléctrica de Aguilar.

En ese tiempo, principios de la década de 1960, la campaña de la vendimia solía durar más de dos meses, y en ella se empleaban centenares y centenares de trabajadores, tanto mujeres como hombres. En el caso de las primeras, era característico utilizar el pañuelo de cabeza y sombrero de paja  para luchar contra los rigores del calor veraniego, propio de los días en que se realiza esta faena agrícola.