Parecía que ya no cabían más sorpresas en la disparatada obra que se está realizando en la carretera, pero no era así. Después de todo lo visto: rotondas, pasos elevados, carril bici, ¿los agujeros de la muralla?, las telas metálicas, y un largo etcétera, el diseñador  del proyecto nos vuelve a asombrar con una nueva actuación que, sin duda, no pasará desapercibida, sobre todo, para quien se deje el frontal del coche pegado en los balones – no inflables, que han colocado en la glorieta de la gasolinera

Ya se han acordado algunos – los que se han dejado los bajos del coche en esta glorieta y en el escalón que han dejado frente al Mercadona,  de la familia del alcalde y de la del arquitecto autor del proyecto, y aún así no escarmientan. Tiempo al tiempo y veremos correr los insinuados balones por la carretera de Puente Genil, después de dejar su huella en algunos automóviles.