Jueves 15 de Septiembre   ¿Déficit de qué?

 

Hoy he oído en la radio las propuestas de cada candidato para luchar contra el déficit. Rubalcaba propone, por lo que han dicho, subir los impuestos de los ricos y luchar contra el fraude fiscal. Aquí los ricos parece que no están por la labor aunque, en el fondo, casi les da igual. Al fin y al cabo, ellos ya tienen formadas sus sociedades y otras fórmulas para no pagar más. Además, el que sea dueño de más del 5% de su empresa seguirá como está. Es decir, en una gran empresa los pequeños accionistas pagarán y los grandes accionistas, directores generales, presidentes, etc, no pagarán más de lo que pagan. En cuanto a lo del fraude fiscal volveremos a lo de “Hacienda cada vez más cerca”, que estabas mirando siempre atrás mosqueado a ver si venían los inspectores tras de ti.

Rajoy propone bajar los impuestos para crear puestos de trabajo y, al haber más trabajo, poder recaudar más. Total, los dos proponen recaudar más para reducir el déficit.

Bajándonos a la economía doméstica, cuando uno gasta más de lo que gana hay dos maneras de solucionar el problema. Una es intentando ganar más y la otra intentando gastar menos. Hasta ahora, los políticos proponen la primera opción. Claro, la que a ellos menos les duele, ¡qué cara! De la segunda opción, han quitado algunos coches oficiales, se han congelado o rebajado el sueldo, que no las dietas, ¡una minucia! Claro que no es lo mismo congelar el sueldo de un diputado que, entre sueldo y dietas, puede llegar a ganar más de seis mil euros mensuales que congelárselo a un pensionista que gana quinientos euros, que tontos no somos. Al final han hecho unos ahorros mínimos.

Yo me estaba preguntando ¿por qué no ahorran de verdad y se apañan con menos gente? Si, al fin y al cabo, todos votan con la disciplina de partido ¿por qué no reducir el número de políticos? Por ejemplo, en el Congreso hay 350 diputados que a seis mil euros mensuales es un dineral todos los meses. El Senado, con 264 senadores, todavía no me he enterado muy bien para lo que sirve. De ahí pasamos al Parlamento de Andalucía con 109 parlamentarios.La Junta tiene en todas las provincias andaluzas sus delegados de todo y hasta en Bruselas, tiene una oficina. También están las Diputaciones, con 27 diputados la de Córdoba. Las Diputaciones dijeron que las iban a eliminar porque no servían para nada, pues bien, ya están tardando. De las Diputaciones pasamos a las Mancomunidades y de ahí, a los ayuntamientos, que yo creo que son los que más trabajan por nosotros y los que mejor podemos conocer y controlar. Así y todo, algunos de los que están allí, no hacen nada y, además, se hacen ricos. Imaginaros lo que puede pasar desde el Congreso a las Mancomunidades. Porque no olvidemos que el trabajo de todos es repartir el dinero que, entre todos, les pagamos. Ese dinero empieza a repartirse de arriba hacia abajo y cada uno se va quedando la parte que le corresponde por su trabajo. Total, que si todo ese personal, con todo lo que llevan alrededor de asesores, secretarios, chóferes etc, etc, etc, lo dejásemos en la mitad, yo creo que no hacía falta ya, con lo que nos ahorraríamos, luchar contra el déficit porque nos sobraría dinero para todo. ¿O no?

 

 

Sábado 17 de Septiembre  ¿Pasaje del Horror o pasaje del Amor?

 

En el pasaje de la calle Carrera proliferan por sus paredes las pintadas de amor. Pintadas que, más que pintar, las emborronan. Me imagino que sus vecinos estarán bastante hartos de esta historia porque el pasaje parece que, más que estar en el centro, está en cualquier barrio marginal de cualquier ciudad española. Dicen que el origen de las pintadas es que un bajo de dicho pasaje está siendo usado por un grupo numeroso de chicos y chicas como “sede social”. Al ser paso obligado de las chicas, los chicos aprovechan para declararles su amor en las blancas y limpias paredes. Yo no os diré nada más que una cosa: si yo fuera mujer, no me iría nunca con un tío que no tiene gusto ninguno para hacer esas pintadas, son bastas y no demuestra sensibilidad ninguna. Por lo demás, sin comentarios.