Avanzamos en el estudio  dedicado a los monolitos de la Santa Cruz existentes y desaparecidos de nuestro pueblo y su Término, y lo hacemos recorriendo el trayecto que separa el Llano de la Cruz, último de los monolitos reseñados en el anterior artículo, a la entrada de la Calle Calvario, lugar en cuyas inmediaciones existió otro obelisco, denominado Cruz de Pañero, del que hemos hallado varias referencias documentales que acreditan su presencia en este espacio geográfico, pero del que nada más conocemos:

… y el otro tajón de once celemines y tres cuartillos de tierra al sitio de las Canteras, ruedo de esta villa, linde con el camino que va desde la Cruz de Peñero a las dichas canteras…[i].

Las canteras a que hace referencia el apunte corresponden a las que existían desde siglos pasados en el antiguo Cerro don Fernando (Cerro Crespo), abiertas para la extracción de arena y piedra. Precisamente la calzada de la actual calle Calvario se originó sobre el trazado de dicho camino.,Por ello, al señalar el dato que la cruz se situaba al inicio del camino, nos indica que pudo coincidir con la entrada de la actual calle o un lugar colindante.

Un nuevo apunte nos permite precisar con mayor exactitud el enclave donde pudo estar erigida dicha cruz, al señalar su emplazamiento en el eje de los dos caminos que se dirigían a la Puente de Don Gonzalo (Puente Genil). Ambos partían desde la Placilla Vieja, discurriendo uno por las actuales calles Arrabal, Moralejo, Vicente Núñez, y calle Ancha; y el otro  por las  calles Molino, Mata, Cronistas de Aguilar, confluyendo ambos en el lugar de inicio del camino de las Canteras, donde se situaba la cruz.

…siete celemines y tres estadales de tierra en la Veracruz, ruedo de esta villa, que eran de Juan Manuel Hidalgo y lindan con tierras que fueron del padre Fray Antonio de Toro, religioso de la orden de la Santísima Trinidad, mi tío, hermano del dicho Lorenzo de Toro, mi tío, y con el camino de la Puente y el camino que va desde la calle Molino a dar con la cruz del Pañero[ii].  

Nada podemos precisar del significado del nombre de la cruz.  Sólo apuntar que en siglos pasados se designaba así un oficio bastante común como era el de tejedor de paños, y también pudo utilizarse como apellido.

Desde el cruce de la calle Calvario y siguiendo la dirección de los dos caminos reseñados: el de la Puente Don Gonzalo y el de las Canteras,  localizaremos dos nuevos monolitos dedicados a la Santa Cruz, ya desaparecidos, pero de cuya existencia dan testimonio los legajos antiguos. Para delimitar el lugar que ocupó el primero seguiremos la trayectoria de la calle Ancha  hasta las intercesiones que en ella hacían otros caminos, como el denominado de las Salinas que arrancaba al final de la calle del Huerto, o el camino que bajaba desde la Cruz de Monturque en dirección de la Puente Don Gonzalo (actual avenida Antonio Sánchez), al que desembocaba el final de la calle Ancha, tal como muestra la fotografía antigua.  En alguno de estos dos enclaves o sus inmediaciones debió ubicarse la denominada Cruz de Caperucita Blanca, de la que ningún otro dato conocemos.

Para llegar a la otra cruz que indicábamos, partiendo desde la cruz de Pañero al inicio de la calle Calvario, tendríamos que seguir el camino de las Canteras hasta su confluencia con el denominado de las Cuadrillas, en el punto que popularmente se conoce en la actualidad como “el Rancho”, a partir del cual dicho camino se dirigía al paraje de los Yesares. En este cruce y sus alrededores se situaba la Cruz de los Espejitos, una de las más conocidas y populares de Aguilar, con cuyo nombre se sigue denominando aún hoy, por muchas personas mayores, a todo el paraje e incluso al camino:

otra pieza de tierra de sembradura en dicho sitio que consiste en una fanega y dos cuartillos de buena calidad, se siembra todos los años de trigo o cebada, confronta a Levante y Norte con tierras de este caudal y a poniente con el camino que va a la Cruz de los Espejitos[iii].

Una pieza de tierra de sembradura de secano al sitio de las Cuadrillas, distante de esta villa medio cuarto de legua que consta de catorce celemines de buena calidad que se siembra un año de trigo y otro de cebada y descansa otro. Confronta a levante con el camino que va de esta villa a la Cruz de los Espejitos[iv].  

Que duda cabe que el nombre debió obedecer a la peculiaridad  de contar dicha cruz o su basamento con algún elemento reflectante, hecho muy común en las cruces y adornos religiosos realizados durante el siglo XVIII, periodo en el que imperó el arte Rococó.

 En el estudio de los parajes agrarios antiguos se nos revela nuevas nomenclaturas que señalan espacios donde pudieron existir monolitos dedicados a la Santa Cruz, de los que sólo se ha conservado el nombre con que se designó popularmente a dichas cruces, y el ámbito geográfico que abarcaba. Una de ellas, conocida como La Cruz de Tío Juan,  se situaba por debajo de la antigua Fuente de la Saladilla, en la calzada que se dirigía a la fuente del Aceituno. Con toda probabilidad dicha cruz tuvo su enclave en el cruce existente en la actual carretera de Montalbán con la entrada al camino que va a las ruinas de la Tenería, camino que antaño subía hasta el pueblo y era muy transitado para el abastecimiento de agua y utilización de los lavaderos del Aceituno.

Los documentos antiguos nos remiten a otra enigmática cruz, de la que sólo conocemos su nombre, Cruz del molino de la Obra Pía, de la que podemos deducir su posible ubicación junto al molino propiedad del Hospital de la Caridad, conocido por el molino de la Obra Pía por haber sido cedido a dicha institución caritativa a través de la Obra Pía que fundo en dicho hospital el presbítero Pedro de Toro Palma en el año 1738[v]. Este edificio se ha conservado prácticamente hasta hace tan sólo una década, siendo demolido para construir en su solar nuevas viviendas, aunque la cruz, de haber existido, debió desaparecer con anterioridad. El molino estuvo ubicado junto al Asilo de San Antón, tal como  muestra la fotografía fechada en la década de 1940.

Hasta ahora hemos enumerado monolitos de cruces existentes en el extrarradio y Término Municipal – excepción de la del Llano de la Cruz que en su origen también se situaba a extramuros- adentrándonos en el siguiente capítulo en el estudio de las cruces que existieron y se conservan en el actual casco urbano.

Antonio Maestre Ballesteros


[i] MAESTRE BALLESTEROS Antonio, Calles con Historia – Aguilar de la –Frontera, Tomo II, p.231. Asociación Cultura y Progreso

[ii] Ibidem.

[iii] Ibid. Tomo II, p. 59.

[iv] Ibid.

[v] Ibid, Tomo, p. 138.