Desde que saltó la noticia un día 23 de abril de 2009 en los medios de comunicación, donde se confirmaba que Rosa Aguilar, alcaldesa de Córdoba por Izquierda Unida y militante del PCE desde 1974 dimitía de su cargo, para incorporarse al gobierno de ¿Griñán? Manuel Chaves como Consejera de Obras Públicas y más tarde el 20 de octubre de 2010 como ministra de Medio Ambiente Rural y Marino, muchas son las críticas que esta señora ha recibido acerca de este acontecimiento tan bajuno denominado transfuguismo político. Independientemente de poner en valor su vida política, esta señora olvidó su dignidad cómo persona, cuándo encabezando la lista  de I.U. en Córdoba y bajo unas siglas, en las que ella ha sido un referente en Córdoba, e incluso a nivel nacional actúa de esa manera.

Esto viene a cuento porque esta semana Rosa Aguilar, candidata al Congreso por Córdoba en las Elecciones Generales del 20 N, por el PSOE, en un acto de campaña ha estado en nuestra localidad. Intervino junto a Francisco Paniagua, alcalde de Aguilar de la Frontera, y a Francisco Zurera, Secretario General el PSOE local y cuando ví el cartel que anunciaba dicho acto, me recordó otras muchas veces en las que Rosa Aguilar visitaba nuestro pueblo, pero en esas ocasiones para apoyar en actos electorales a la fuerza de izquierdas en la cual ella militó durante muchos años, Izquierda Unida. Como por ejemplo hace ocho años asistiendo a la presentación del candidato de I.U. para apoyar a dicha candidatura, y más allá de sus palabras de elogio, también tuvo palabras de desprestigio para los actuales gobernantes en nuestro pueblo, aquellos contra los que ella arremetió hoy comparten lista electoral

¿Cómo una persona puede caer tan baja? Personas como Rosa Aguilar, hacen que el electorado se sienta tan desencantado.

Militancia del PSOE, tened cuidado con ella, que la que defendió unas siglas muy distintas a las que hoy defiende, pelea por lo que ella quiere, su interés personal, y según las estadísticas, (mayoría absoluta del PP) mañana no es de extrañar, que la veamos junto a un cielo azul volando con una gaviota. Ojalá Córdoba le pague con la misma moneda.

Antonio Cecilia López