Como ocurrió con la Semana Santa, la versión infantil de la tradicional fiesta cofrade, se ha visto condicionada también por las inclemencias meteorológicas que han obligado a la Directiva a tomar como medida preventiva, ante los negros nubarrones que amenazaban la mañana del domingo, la de recortar considerablemente el recorrido del cortejo procesional, limitándolo a las calles Santa Brígida y Llano de las Coronadas.

Con la complacencia de la mayoría de las personas que contemplaron el desfile ante el más que evidente augurio  de que el agua se hiciese presente durante el recorrido, lo que podía derivar en una situación no recomendable ni asumible para quienes tienen la responsabilidad de poner por encima de cualquier otro interés el de cuidar de los cientos de niños que participan en esta actividad, se desarrolló la Semana Santa Chiquita 2012.

Aún con estos condicionantes, el inusitado y grácil cortejo cofrade partió de la iglesia de la Concepción (Hospital), a la hora del ángelus reuniéndose en la puerta del templo numeroso público que dio la bienvenida a los reducidos tronos con un caluroso aplauso para animar desde el primer momento a los pequeños portadores o costaleros.

La ilusión desbordada de los niños, protagonistas indiscutibles de la jornada, intercalada con el orgullo propio de padres y madres, junto al colorido que impone la variedad de túnicas y el bullicio que rodea en todo momento a esta singular procesión, convierten a este día en una jornada memorable para todos. También merece resaltarse el buen hacer de la Banda Municipal de Música y la Banda de Cornetas y Tambores “Maestreo Valero” que  llenaron de sones musicales la mañana con la interpretación de un selecto catálogo de las más conocidas marchas procesionales.

Meritorio trabajo el que realizan los jóvenes componentes de la Directiva de esta cofradía para mantener esta ya arraigada tradición  en nuestro pueblo, cantera inagotable de nuestra Semana Santa, que necesita de más ayuda y atención de la que hasta ahora se le está prestando por la Agrupación de Cofradías para conseguir que participen las reproducciones de todos los pasos de la mayor, y poco a poco ir engrandeciéndola en su valor patrimonial.