Continuando con la labor de dar a conocer y denunciar el estado que presenta la mayoría de las fuentes públicas existentes en nuestro término municipal nos centramos hoy en una de las menos conocidas y de más curioso nombre “Matapeces”.

Aunque su ubicación no está muy lejana del casco urbano, unos 3 kilómetros,  el estar emplazada en una finca particular y no existir una senda o camino que conduzca a ella directamente puede haber incidido para que no sea muy conocida por las generaciones más jóvenes,  aunque sí entre las personas mayores.

Pocos datos se conocen sobre la historia de esta fuente. La única referencia que hemos hallado sobre la misma en las Actas Capitulares  se remonta al último tercio del siglo XIX, y más concretamente al año 1879, en el que aparece reflejada en una declaración de propiedades de Don Rafael Carrillo, Marqués de Senda Blanca, quien manifiesta tener una finca puesta de  olivar  en la Mina de Matapeces, en el paraje de la Cañada del Rosal. 

Con toda probabilidad  el documento utiliza el sinónimo de  mina  para señalar el venero de agua  existente en este lugar. Venero que posteriormente sería conducido a la fuente de este nombre. Desconocemos el año en que pudo construirse la actual fuente, pero a tenor de los materiales que la conforman debe ser relativamente moderna, lo que nos induce a pensar que  persistió durante mucho tiempo solo el caño o mina  que alumbraba el venero, hasta que posteriormente fue recogido en la actual fuente.

Mayor incertidumbre nos produce la curiosa denominación que recibe “Matapeces”. Como prueba el dato reproducido, dicho nombre lo ostentaba ya cuando existía  sólo el  venero o la mina que lo alumbraba el caudal de agua. 

Antonio Maestre