Con una desapacible tarde de frio y viento celebró la cofradía de la Virgen e la Cabeza de Aguilar la anual procesión de su Imagen Titular, transcurriendo la misma por el entorno del antiguo cerrillo Capote hasta las paredes del convento de las Descalzas, y vuelta a la Parroquia por el Llano de las Coronadas.
El singular y original paso sobre el que se porta la pequeña efigie mariana presentaba un esmerado exorno floral rodenando el templete que cobija a esta antigua y meritoria imagen que testimonia desde hace más de cinco siglos la devoción que se tiene en nuestro pueblo a la virgen del Cerro del Cabezo.
Además de señalar el arreglo floral, merece destacarse cómo, poco a poco, este trono se va culminado en su estética. También lució la labor de la cuadrilla de costaleros y la de la banda de música que ofreció un depurado repertorio con las marchas procesionales más conocidas.
Todo en esta procesión resuma historia, pues no en vano la primitiva cofradía de la Cabeza de Aguilar ocupó el quinto lugar en antigüedad de todas las cofradías filiales que se fundaron y peregrinaban a la Sierra de Andújar en las primeras décadas del siglo XVI.