Catalina Barragán reclama que se retome el convenio entre la Diputación y la Junta y advierte de las sanciones de la Confederación Hidrográfica y de la paralización de algunos planes urbanísticos
Juan Ruz , Diputación |
Alfonso Osuna, Catalina Barragán y Francisco Martínez, los tres diputados provinciales de IU.
Casi una década después de que se comenzara a diseñar un plan de depuración de aguas en los municipios de la provincia, el proyecto aún está inconcluso y además no se ha cerrado el proceso de construcción de las infraestructuras necesarias para ello. En el territorio cordobés aún quedan por levantar 13 depuradoras y algunas otras están infrautilizadas o no prestan servicio por distintas circunstancias. Así lo ha puesto de manifiesto la viceportavoz de izquierda Unida en la Diputación, Catalina Barragán, quien ha reclamado que se retome esta iniciativa y que la Junta de Andalucía y la institución provincial cierren definidamente este plan de actuación.
IU registró incluso una moción en este sentido en el último Pleno ordinario de la Diputación, si bien ante la petición del resto de grupos de contar con más tiempo para estudiar el texto, la coalición de izquierdas decidió retirarla. Barragán precisó que “la moción se retira con la idea de abrir un espacio de diálogo”, si bien matizó que en caso de que no haya avances en las próximas semanas “volveremos a traerla al Pleno de julio para que se debata”.
El acuerdo entre la Diputación y la Junta de Andalucía para la construcción de depuradoras viene de lejos y se ha retocado y revisado en varias ocasiones. Así, Catalina Barragán recordó que “hubo un momento en el que se cuestionó que la Diputación no tenía soporte financiero” para asumir estas actuaciones, ya que no cobraba un canon de depuración a los usuarios, si bien la dirigente apuntó que ese asunto está resuelto desde mayo de 2011, cuando se comenzó abonar la tasa correspondiente. Así, dijo que para IU “es prioritario” que este tema se retome cuanto antes, no sólo por su importancia desde el punto de vista ambiental, sino porque así los municipios podrán eludir las sanciones que les impone la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG).
La viceportavoz recordó asimismo que la no depuración de las aguas está paralizando algunos planes urbanísticos en los municipios de la provincia que no cuentan con plantas de limpieza de agua. Pero además de poner las bases para se edifiquen las 13 depuradoras aún pendientes en la provincia, el grupo de IU quiere que se resuelvan los problemas que afectan a estaciones ya construidas pero que no están en uso. Como ejemplos, Catalina Barragán recordó que la depuradora de Espejo y Castro del Río se concluyó hace tres años, pero que por un problema con la instalación eléctrica no está operativa. También expuso que otras, como las de Doña Mencía o Aguilar de la Frontera, están bajo mínimos o inutilizadas desde las inundaciones de hace dos años.
Por ello, la diputada provincial de la coalición de izquierdas reclamó que se retome el convenio, que se establezca un plazo de terminación de obras y que se resuelva la gestión de las mismas. A este respecto, la posición de IU siempre ha sido la de una explotación directa de estas plantas depuradoras, si bien en la actualidad son cuatro las empresas que se encargan de su mantenimiento.
Barragán también citó que antes del año 2005 debía de estar en marcha los planes de depuración en los municipios de más de 2.000 habitantes y que el horizonte actual es que para el ejercicio 2015 deben depurar sus aguas aquellas localidades que superen el millar de vecinos



