Los fuertes aguaceros caídos en el día de ayer volvieron a desatar todas las alarmas en las zonas inundables del pueblo, especialmente en el barrio del Tejar y en la Avenida de Córdoba.
Sobre las 8 de la tarde se agravó la situación en la Avenida de Córdoba donde el agua llegó a cubrir la amplia avenida, pero sin llegar a sobrepasar la altura del adoquín. Aun así, la preocupación entre los vecinos era evidente, ya que de haber continuado la fuerza con que caía a esa hora la lluvia durante algunos minutos más, la situación se hubiese agravado considerablemente.
La acumulación de aguas vertidas por la calle Fuentecita (traseras de la calle San Cristóbal) y la del antiguo campo de fútbol estuvieron a punto de provocar una nueva riada, llegando a inundar algunas cocheras de la calle Fuentecita.
Según manifestaron algunos vecinos, y era comprobable en el lugar, el colector instalado en la calle funcionó bien, el problema viene originado desde la carretera del Cementerio, ya que cuando se arregló ésta se le suprimieron las cunetas que eran las que recogían el agua del cerro y las dirigían a un lugar concreto, evitando lo que pasa ahora, que es, que todo el agua llega al campo de fútbol desde el camino de las culebras y la carretera del Cementerio.
Si no se soluciona este problema, indican los vecinos, “cualquier día nos volvemos a arriar, tal como se ha estado a punto hoy”. Desde la Asociación de Vecinos del Barrio Bajo indican que el Ayuntamiento no quiere reconocer que el problema se ha originado con la supresión de las cunetas de la carretera del Cementerio, y mientras no se solucione esta cuestión no se evitarán las riadas del Barrio Bajo.





