El Año Jubilar, dedicado a festejar el nombramiento como doctor de la Iglesia a San Juan de Avila, continúa su línea ascendente y son ya muchas la poblaciones representadas en grupos de peregrinos o asociaciones que han pasado por la casa donde murió el maestro Avila, en la calle de La Paz, y por la basílica pontificia, en la calle Corredera, donde reposan sus restos mortales por propio deseo.
El pasado 17 de marzo fue un día concurrido. Casi 1.400 peregrinos se acercaron por diversos medios a Montilla para alcanzar el jubileo del Año Santo Avilista. Entre los peregrinos, más de 500 jóvenes, procedentes de distintas localidades andaluzas, llegaron a Montilla a pie para participar en los actos religiosos y cubrir las exigencias del jubileo concedido por el Papa emérito Benedicto XVI.
Los jóvenes peregrinos comenzaron su ruta a pie por municipios de la campiña cordobesa desde dos de las poblaciones más cercanas a Montilla: Aguilar de la Frontera y Montemayor.
En ambas localidades se organizó la marcha con el fin de equilibrar el número de participantes en cada una de las columnas de peregrinos ruidosos y alegres que hicieron su entrada en las primeras horas de la tarde.
En el Llano de Palacio asistieron a la inauguración del Punto de Atención al Peregrino, en un lugar histórico, junto al viejo palacio renacentista de Medinaceli y el monasterio de Santa Clara.




