Hasta ahora ha sido la jornada más lucida, meteorológicamente ablando, ya que permitió realizar la salida procesional de las tres cofradías de este día, transcurriendo su estación de penitencia con toda normalidad, si exceptuamos el desapacible aire frío que apagaba las velas y restó algo de brillantez a los pasos. Aun así, se pudo disfrutar de un Jueves Santo en el que, cada cofradía y paso, con sus singularidades, contribuyeron a resaltar una jornada cofrade, que era esperada con gran anhelo por todos, ante los problemas surgidos en los días anteriores.
Como siempre la primera en salir a la calle fue la cofradía más antigua de Aguilar, la Veracruz, de la que es destacable la maestría con que trabajaron sus dos cuadrillas de costaleros, el nutrido grupo de mantillas que procesionaron delante de la Virgen de los Remedios, o los numerosos ramos de flores que se le ofrendaron al Señor del Calvario durante el recorrido.
También la Esperanza lució con el respaldo de todo su barrio y pudo estrenar definitivamente el trono o andas en el que se porta al Cristo del Amor, siendo resaltable en la cofradía de la Humildad, los numerosos nazarenos que acompañan a esta Imagen en la noche del Jueves Santo, y la calidad de la banda de tambores que le acompañó, que concitó el beneplácito de todos los que disfrutaron de su buen hacer, imprimiéndole mucha solemnidad al desfile procesional.







