Por causas que se desconocen aún, se ha producido la muerte de uno de los ejemplares de cigüeña que anidan en la Torre del Reloj, cuyo cuerpo, aparece desprendido del nido y sujeto a la antena de pararrayos existente en este lugar. No se puede identificar si se trata de una de los miembros de la pareja adulta o de alguno de los poyos que se crían en la nueva camada.
Según se nos ha informado, desde el Ayuntamiento se está barajando la posibilidad de traer una grúa para acceder a la parte externa de la torre y recoger el cadáver, así como realizar algunas medidas de limpieza de la parta alta externa del monumento, aunque se está valorando si este hecho no perjudicaría a los demás componentes del nido por riesgo a que lo abandonasen.
La situación en que ha quedado el ave muerta permite visualizarlo perfectamente desde el suelo lo que ha provocado que muchas personas se acerquen al lugar para contemplar la escena insitu.




