Con cierto miedo e incertidumbre viven los vecinos de la tercera fase del Cerro Crespo ante la catarata de robos que se están produciendo en la calle José Varo de Castro, en la que en los últimos días varios vecinos han visto desaparecer, como por arte de magia, las joyas de oro que tenían en sus casas, sin que hayan detectado ningún indicio de robo.
Tras decidirse las familias afectadas a presentar denuncia, la guardia civil tiene ya indicios evidentes del posible o posibles autores de estos robos que tanta alarma han provocado entre los vecinos. De confirmarse las sospechas, el posible ladrón o ladrones podrían residir en el mismo barrio.
El sigilo con que se ha producido la sustracción de las joyas y la selección que se ha hecho de los domicilios robados, indica que los ladrones conocían perfectamente las pasos de los moradores en esos domicilios, actuando cuando éstos se encontraban solos, y accediendo a los mismo desde el interior.
Tan solo se ha constatado el robo de joyas de oro, lo que manifiesta la intencionalidad de vender el material, planteándose la duda de que pudiera existir alguna relación entre estos robos y el que se produjo los pasados días en la iglesia de la Veracruz, en el que se le sustrajo las joyas a las dos imágenes Marianas de este templo.



