La baja temperatura y un molesto y desapacible viento no impidió que la Congregación Servita realizase su salida procesional en la noche del Sábado Santo, acompañando y arropando por las calles del pueblo a su Titular, la Virgen de los Dolores.
La belleza del palio de esta centenaria cofradía volvió a cautivar a cientos de personas que lo acompañaron y siguieron durante todo el recorrido, siendo muy nutrido el grupo de devotos que alumbraron a la imagen tras el paso.
Magnifico también el acompañamiento musical que envolvió el discurrir de la cofradía y solemnizó momentos de gran emoción vividos en el transcurso de la procesión, cuando la Virgen recibió la ofrenda devocional de familias vinculadas a la hermandad con varias petaladas de flores.
Aunque la brisa impidió el mantener encendida la candelería del trono, esto no restó hermosura al conjunto artístico que presenta este palio, en el que destaca siempre la hermosa imagen de la Virgen del Mayor Dolor.
Ver el palio de los Dolores en las calles es sin duda una de las postales más señeras e identificativas de la Semana Santa de Aguilar.




